Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

PEDRO AGUADO | Jefe en funciones de la Comisaría de Policía Nacional de Mieres

"La demanda de heroína sube y muchos jóvenes no ven su tremendo peligro"

"Los adolescentes piensan que controlan las redes sociales, pero no es así; un chico de 14 años tiene responsabilidad penal ante una denuncia"

Pedro Aguado, en su despacho.

Pedro Aguado, en su despacho. J. R. SILVEIRA

Pedro Aguado lleva provisionalmente al frente de la Comisaría de Policía Nacional de Mieres desde el pasado mes de noviembre, cuando el anterior inspector jefe, Fidel Castañeda, dejó el puesto tras su ascenso a comisario. La dotación local viene ya desde hace varios años cosechando unos resultados notables en cuanto a eficacia en la resolución de delitos, con una tendencia mantenida a la baja en la tasa de criminalidad. Para Aguado la prevención es una herramienta clave a la hora de trabajar en materia de seguridad ciudad. Tal vez por haber estudiado magisterio es encuentra cómodo en el ámbito didáctico. Amable y empático, ha conseguido que la Policía Nacional esté muy cerca de la sociedad civil, manteniendo un contacto permanente con centros educativos, asociaciones vecinales y comerciantes.

-Los datos dicen que Mieres es una ciudad con poca delincuencia. ¿Es esa la realidad?

-El año pasado fue bastante bueno y el inicio de 2017 está siendo mejor todavía. El año pasado tuvimos una reducción de delitos del 12 por ciento. La media de la Jefatura Superior en cuanto a la reducción de la tasa de criminalidad fue de un 3 por ciento, por poner un ejemplo. El trabajo de la plantilla fue destacado, pero también es primordial la colaboración con el resto de comisarías de la región.

-Hace dos años hubo un repunte de los robos en viviendas. ¿Fue algo coyuntural?

-En 2015 tuvimos un aumento de los robos con fuerza en domicilio, pero el año pasado se normalizó. Hay que destacar que ningún hecho delictivo ha subido.

-¿Qué delitos son los más frecuentes en Mieres?

-La mayoría de denuncias son por hurtos y por daños. Sobre estos últimos lo más frecuente son reclamaciones relacionada con pólizas de seguros, hechos en principio no intencionados. Un ejemplo son los desperfectos que sufren los coches. La mayoría de las veces es muy difícil determinar la autoría.

-Lo que sí parece que sigue siendo un problema es el tráfico de drogas.

-Se podría decir que el tráfico a gran escala es casi inexistente. Ahora bien, es cierto que han aumentado las incautaciones sobre un 10 por ciento, pero estamos hablando de consumo o tenencia en vía pública. Se trata de una sanción administrativa.

-¿Entonces hay un aumento del consumo?

-Sí. En determinadas sustancias se puede decir que está aumentando el consumo. Sobre todo estamos detectando un incremento de la presencia del hachís y de marihuana. También está al alza la incautación de heroína.

-¿A qué puede ser debido?

-Lo que está claro es que hay demanda. Hay que tener en cuenta que ahora el modo de consumir esta droga es totalmente diferente a como se hacía en los años ochenta o noventa, cuando se inyectaba. Ahora es inhalada, con pipas artesanales o con papel de aluminio que diluyen con un poco de limón o de agua.

-¿Los consumidores son gente joven?

-Sí, eso percibimos. Por eso nos estamos volcando en trabajar con los centros formativos. Es importante que los chavales comprendan lo tremendamente peligrosa que es esta sustancia. Genera una dependencia física y psíquica tremenda, mucho más que la cocaína. La heroína es un depresor que engancha muy rápido. Cada vez necesitas más sustancia para que produzca los mismos efectos, ya que genera tolerancia.

-¿Cómo trabajan en los institutos?

-Pasa por una presencia policial tanto uniformada como de paisano en las horas lectivas y también damos charlas. Hablamos de drogas y alcohol, de sus efectos y responsabilidades penales. También se trata el acoso escolar, la violencia de género y de los peligros de las redes sociales. Hay otro contenido que incluye el programa, que son las tribus urbanas, pero aquí en Mieres apenas se toca ya que afortunadamente no existe este problema.

-¿Qué es más nocivo actualmente en los institutos el consumo de alcohol y drogas o el mal uso de las redes sociales?

-La mayoría de las denuncias están relacionadas con acoso escolar. Ahora no es físico, es a través de las redes sociales. No obstante, no hay muchas denuncias en Mieres, tal vez debido a que mantenemos un contacto permanente con los equipos directivos de los centros, que tienen sus propios protocolos. Nosotros asumimos un papel muchas veces de mediador, entendiéndolo como un informador que busca advertir de las consecuencias que pueden tener ciertas acciones. A partir de los 14 años un joven es responsable penalmente y si alguien le denuncia tenemos que hacer un atestado y dar cuenta a la fiscalía de menores.

-¿Y los padres? ¿Qué papel deben desempeñar?

-Yo mismo soy padre y todos tenemos que asumir nuestra responsabilidad. No es algo optativo, estamos obligados a ejercer un control sobre nuestros hijos mientras sean menores de edad. Y no hablo sólo de que en un momento dado nuestros hijos puedan ser autores de un hecho delictivo, es que también pueden ser víctimas. Cuando entran en las redes no sabemos con quien están contactando. Hay muchos delincuentes peligrosos que actúan con perfiles falsos.

-¿A que edad empieza a estar extendido el uso del móvil en los centros educativos de Mieres?

-En Primaria ya lo usan más de sesenta por ciento de los niños. Las redes sociales han cambiado por completo el marco de la comunicación en la adolescencia. El problema es que ellos piensan que dominan estas herramientas, pero en realidad es una percepción falsa. No perciben los peligros. Tienen que entender que subir a la red una foto de su compañero de pupitre les puede traer muchos problemas. Es que no bastaría con el permiso de éste, tendría en todo caso que ser el padre o tutor del segundo quien lo autorizara.

Compartir el artículo

stats