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Asla, dispuesta a frenar su marcha a León si Hunosa apuesta "de verdad" por su planta

La firma reclama una implicación "decidida" por el proyecto de Reicastro

Asla, dispuesta a frenar su marcha a León si Hunosa apuesta "de verdad" por su planta

Asla, dispuesta a frenar su marcha a León si Hunosa apuesta "de verdad" por su planta

El presidente de Asturiana de Laminados, Macario Fernández, aseguró ayer que la decisión última sobre la ubicación de la nueva empresa del grupo (Asludium) aún no está tomada. El responsable de la compañía aún ve posible retomar la ubicación de Reicastro (Mieres), si Hunosa: "Aún no hemos firmado nada fuera de la región, por lo que todavía hay tiempo y posibilidad", apunta Fernández.

Asla anunció hace apenas dos semanas su intención de trasladar a Carrocera (León) su nuevo proyecto industrial, con el que planea crear cien empleos. La salida de María Teresa Mallada de la dirección de Hunosa y la llegada de Gregorio Rabanal parece haber abierto un nuevo escenario, ya que la empresa lenense ha percibido que la apuesta de la ya expresidenta por Asludium ha sido, cuando menos, tibia. Tras pedir el comité de empresa de Asla un "último esfuerzo", la cúpula de la firma no cierra por completo la puerta a replantarse su decisión de renunciar al polígono de Reicastro. Ahora bien, Macario Fernández no quiere generar falsas expectativas: "Al cien por cien no hemos descartado seguir en la comarca, que es lo que pretendíamos desde el inicio, pero está claro que debe producirse un giro notable por parte de Hunosa para poder llegar a un acuerdo", señala Macario Fernández.

La pelota está por tanto en el tejado de Hunosa y del Principado, con los alcaldes mineros y los sindicatos como jueces. Asla ha entreabierto una puerta que la propia empresa dijo la pasada semana que estaba cerrada. "Si nos llaman acudiremos a la reunión", remarca Fernández. Ahora bien, la compañía subraya que las negociaciones que mantiene para instalar su nueva fábrica fuera de Asturias, en principio en León, están muy avanzadas: "De momento tenemos las manos libres al no haber firmado nada, pero el convenio podría sellarse en una o dos semanas", advierte el presidente de Asla.

A estas alturas la distancia existente entre Asla y Hunosa es de un millón de euros. Ese es el obstáculo que ambas partes deben salvar para evitar la fuga de 100 empleos. La compañía de laminados sostiene haberse sentido maltratada por la dirección de Hunosa, a la que acusa de haberles "rebajado el optimismo" manteniendo una actitud "tan hostil como incomprensible hacia la nueva industria y las personas que la representan". Argumentan que Hunosa no bajó de los 38 euros el metro cuadrado, mientras que en León se ha logrado un acuerdo por 7,5 euros el metro urbanizado. Por su parte, la hullera replica que el precio del suelo industrial ofrecido a Asla es la mitad del que se oferta en otros polígonos asturianos.

Asla aseguró ayer estar al margen de la iniciativa impulsada por el comité de empresa para presionar en favor de la implantación de Asludium en Mieres. La plantilla reclama a Hunosa que reconsidere su posición y agote las posibilidades de acuerdo con Asla con el fin de salvar un proyecto que, consideran, cuenta con una "gran proyección". Los representantes sindicales afirman que, si Asturiana de Laminados centraliza toda su actividad en la comarca, el empuje actual de la firma apunta a que en una década generaría un entramado empresarial puntero que alcanzaría, según las cuentas internas, los 400 empleos. En estos momentos, Asla cuenta en su fábrica de Lena con 130 trabajadores en plantilla. La compañía, dedicada al laminado de cinc, está pendiente de poner en marcha una nueva línea, en montaje en este momento, y donde se prevé emplear a entre 70 y 80 personas más. El comité de empresa calcula que al ritmo al que está creciendo la firma, en diez años serán 400 los contratos vinculados al este proyecto industrial.

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