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La abuela del niño que denunció acoso escolar en El Entrego, advertida con perder su custodia

“Mi nieto no puede sufrir más”, lamenta la mujer | El Principado replica que se eligen las medidas que más beneficien a cada menor

De espaldas, desenfocada, la abuela del niño que denunció un caso de “bullying” en El Entrego y que ahora podría perder su acogimiento. | C. M. B.

De espaldas, desenfocada, la abuela del niño que denunció un caso de “bullying” en El Entrego y que ahora podría perder su acogimiento. | C. M. B.

Un duro golpe. La Consejería de Derechos Sociales y Bienestar ha comunicado verbalmente a la abuela de un niño de El Entrego que la suspenderá como acogedora “en los próximos días”. Se trata de la familia que había denunciado un caso de presunto “bullying” en el colegio de El Coto. La abuela tiene en acogida al pequeño –a través del modelo de acogimiento en familia extensa–, al haber sido retirada temporalmente la custodia a su madre y a su padre (los familiares más cercanos): “Estoy convencida de que esto es fruto de los informes emitidos por el colegio”, afirma, muy afectada, la mujer. Desde el área competente del Principado, con carácter general, replican: “Las medidas que deben adoptarse respecto del menor son las que resulten más favorables para su desarrollo físico, intelectivo e integración social”.

La abuela del pequeño está angustiada. Dice que el menor, de seis años, “ha pasado ya mucho para la poca vida que tiene”. Desde su punto de vista, “llevarlo ahora a un centro es romperle la vida para siempre. No podemos permitirlo”.

El pequeño, apunta la familia, tiene ya una rutina establecida . La abuela asumió el acogimiento del niño hace ya unos años. Asegura, siempre según su versión, que “he cumplido con todo lo que me han pedido. No ha faltado nunca al punto de encuentro con su madre, ha estado muy bien cuidado. No ha tenido falta de nada”. “Salvo en la escuela, mi nieto es un niño muy feliz”.

Los problemas con el centro escolar comenzaron hace unos años, cuando el niño aún iba a Infantil. La abuela aporta fotografías del pequeño con marcas y asegura que se las hacían en la escuela: “A todos les dio igual. Desde la dirección hasta la orientadora, pasando por los docentes. Nadie le prestó atención a mi nieto”, apunta. Va más allá: “Siempre me decían que eran cosas de niños, y que el culpable era el mío... En una ocasión llegó con el chandal lleno de tijeretazos”.

La situación fue a más y la familia llegó a denunciar el presunto acoso escolar ante la Guardia Civil y la Policía Nacional. Según la abuela, lo que perseguía el centro “era deshacerse de mi nieto”.

El pequeño tiene capacidades diferentes, pero no impiden su escolarización ordinaria. La tensión iba en aumento y, al finalizar este curso, la familia anunció públicamente que cambiarían al niño de escuela. “Seguiremos luchando porque los culpables del acoso que ha sufrido mi nieto, paguen por ello”, aseguró entonces la abuela.

Parecía que el próximo curso sería más amable para el niño. Pero, hace unos días, llegó la noticia del fin del acogimiento por parte de su abuela. Según aseguró la mujer, “me llamaron para mantener un encuentro, acudí con mi abogado. Me dijeron que estaban esperando a celebrar una reunión para comunicarme oficialmente que el niño se va a un centro”, en este punto de la conversación, la mujer rompe a llorar. Y continúa: “Están haciéndole más daño, si cabe, a un niño que ya ha sufrido mucho. Estoy segura de que esto se debe a una serie de informes que ha emitido el colegio”.

La afectada no ha tenido acceso a esos informes, que podrían estar respaldados por un responsable de la Consejería de Salud. La abuela aporta, por contra, un informe de una psicóloga privada que sí valora la “negativa influencia” del entorno escolar en el desarrollo del pequeño. Además, la familia cuenta con el apoyo social de los antiguos acogedores del niño –en Mieres– y de un nutrido grupo de vecinos y amigos. Llegaron a recoger medio millar de firmas para denunciar el acoso escolar que, aseguran, estaba sufriendo el niño.

La Consejería de Derechos Sociales y Bienestar hizo ayer unas declaraciones en referencia al funcionamiento del área regional. “En las actuaciones de protección de las personas menores de edad, la entidad pública prima las medidas familiares frente a las residenciales, es un principio rector recogido en la Ley Orgánica de Protección Jurídica del Menor”, apuntan. Pero matizan: “Este principio hay que ponerlo siempre en relación con el interés superior del menor. Se debe buscar el mantenimiento del niño en el medio familiar, salvo que no sea conveniente para su interés”. “El derecho de los menores a desarrollarse y a ser educados en su familia de origen cede cuando el propio interés del menor haga necesarias otras medidas. La Consejería de Derechos Sociales y Bienestar vela y velará siempre por garantizar el desarrollo de los menores en las mejores condiciones posibles”, concluyen.

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