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CC OO pide “implicación” a las administraciones para reabrir la planta de Vesuvius en Langreo

La factoría de Riaño lleva cerrada dos años y medio, sin que se haya concretado ninguna de las negociaciones para encontrar inversores

Manifestación celebrada en 2019 en Langreo contra el cierre de la planta.

El secretario general de CC OO de Industria en Asturias, Damián Manzano, reclamó ayer una “mayor implicación” de las administraciones para encontrar un inversor que retome la actividad en la nave que Vesuvius tiene en el polígono industrial de Riaño. Ya se cumplen dos años y medio desde el cierre de la factoría sin que se haya podido alcanzar un acuerdo para reflotar la planta, como destacó el sindicalista.

Manzano admitió, eso sí, que la consultora designada para buscar nuevos inversores “sigue trabajando, pero es una labor discreta”. Asimismo, señaló que en este tipo de procesos en el que se produce un cierre, “buscar nuevas actividades es un proceso largo y lento, por eso consideramos que debería de haber una mayor implicación de las administraciones”. El caso de Vesuvius recuerda en parte a lo que está ocurriendo ahora en Salas con las planta de Danone, para la que también están buscando un inversor que continúe la actividad. “Los dos años y medio que llevamos esperando en Vesuvius demuestran lo difícil que es recuperar la actividad y tener un proyecto de futuro cuando la empresa cierra”.

El sindicalista también hizo alusión a la futura ley de la Industria, en la que podrían tener cabida medidas “para evitar que se produzcan deslocalizaciones como la de Vesuius o Danone, o lo que pasó en Alcoa”. Eso sí, Manzano señala que “es difícil porque hacen falta políticas para atraer inversores o buscarlos”.

La planta de Vesuvius estaba dedicada a la fabricación de productos refractarios. El grupo británico anunció a principios de septiembre de 2019 a la plantilla la intención de presentar un expediente de regulación de empleo (ERE) de extinción. Ya en 2009, veinte años después de iniciar su actividad en Langreo, la dirección había comunicado su intención de clausurar la factoría durante dos años, una medida que los trabajadores vieron como el anticipo de un cierre definitivo. Se convocaron entonces movilizaciones y la medida se paró. En 2019, la empresa aludió a la crisis del acero para aplicar la clausura, que la plantilla consideró injustificada al obtenerse “beneficios récord” en los últimos años.

El Principado apuntó a principios del año pasado al primer semestre de 2021 para que las instalaciones tuviesen nuevos dueños, con una cifra de empleo “similar” a la que tenía cuando cesó la actividad, pero no se cumplió la previsión. Cuando cerró, Vesuvius sobrepasaba el centenar de trabajadores. En diciembre de 2020 –tras la reunión de grupo de trabajo para reflotar la actividad, en el que están incluidos miembros del Gobierno regional, de los sindicatos y de la propia Vesuvius– ya se había puesto sobre la mesa que podría haber una oferta de compra “en semanas”, pero nada fructificó.

Distinto camino siguió la planta de Vesuvius ubicada en Miranda de Ebro (Burgos), que cerró a la vez que la de Riaño. La factoría lleva casi un año reabierta después de que Vesuvius Ibérica y Tropical Millenium –empresa con sede en la provincia de Málaga y que se dedica a la producción, exportación y distribución de frutas tropicales– suscribiesen un acuerdo.

Pelea

Los trabajadores de Vesuvius en Langreo pelearon para tratar de conseguir mantener la factoría. Protagonizaron numerosas movilizaciones e, incluso, un encierro en la catedral de Oviedo. Y lograron un compromiso, un plan industrial alternativo para la planta de Riaño en el plazo máximo de tres años. Desde entonces, según había señalado el Principado, se había contactado con más de 8.000 empresas, sin obtener ninguna propuesta en firme que garantice el futuro de esta planta industrial langreana.

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