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De la Alcaldía de Aller a los fogones en Requejo: el exregidor David Moreno abre un restaurante en Mieres

"Durante toda mi vida siempre me apeteció emprender", afirma el ahora chef

David Moreno, en el restaurante que abrirá en el entorno de Requejo, en Mieres.

Tras ocho años como concejal, en el año 2011, David Moreno Bobela accedía a la Alcaldía de Aller a los 35 años de edad. Y tras dos mandatos, en 2019 se alejaba definitivamente de la política. Ahora, a sus 46, se ha reinventado. En unas semanas abrirá al público un restaurante en Mieres. Tras más de tres lustros de servicio público, el exregidor decidió dar un vuelco a su vida y apostar por una de sus pasiones desde siempre, la cocina. A días de abrir, abre las puertas de su local para contar el porqué y el cómo del proyecto.

Moreno ha apostado por seguir lo que le dictaba el corazón. Lo hizo cuando en mitad de su segundo mandato como alcalde, una denuncia del PP hacía que su partido, el PSOE, siguiendo sus estatutos, le expulsara. Entonces, eligió con el corazón, y quiso seguir trabajando por los alleranos junto al resto de su equipo. Coincidiendo con aquel episodio, David Moreno comenzó a estudiar el módulo superior de cocina en la escuela de Hostelería del IES Valle de Aller. Y de aquellos polvos, vienen estos lodos.

David Moreno delante del restaurante que abrirá en Mieres A. Velasco

"Durante toda mi vida siempre me apeteció emprender", explica el ahora cocinero, que agrega que "desde mi abuelo a mi tía, todos somos una familia de hosteleros". "Durante muchos años siempre pensé en emprender, aunque siempre encontré la excusa perfecta para no hacerlo: nunca era el momento, o estaba en otro proyecto....", confiesa, para señalar que "fue este proyecto en concreto, aquí, en el barrio de Requejo, donde lo vi clarísimo". ¿Y por qué Mieres, y por qué Requejo? "En realidad lo que hacemos es recuperar el antiguo bar de mi abuelo, el bar Bobela, que abrió en 1969 en otra calle del barrio, en la avenida de Sama. Obviamente con una nueva generación y un nuevo concepto", señala.

La hostelería, como el mismo relata, nunca le fue ajena. Y la cocina tampoco. "Desde muy pequeño siempre estaba mirando y preguntando cuando cocinaba mi madre, y después, durante seis años trabajé en el Llagar de Baíña con mis tíos", apunta. Estaba en barra y en sala, pero a aquel joven siempre le atrajeron los fogones.

Ahora abrirá su propio restaurante, y lo hace porque entiende que había llegado el momento perfecto. "Con el paso de los años te das cuenta de que en algún momento de tu vida tienes que hacer lo que te da la gana y pensar un poco en ti, y eso fue lo que me pasó", indica Moreno. Empezó con la decisión de matricularse en la escuela de cocina: "Lo tenía clarísimo lo de matricularme, a pesar de los prejuicios por ser alcalde". "Era un lujo tener la escuela que tenemos en Aller, cargada de buenos profesionales, y al lado de casa, y decidí que quería estudiar ahí", apunta.

David Moreno en la cocina de su restaturante. A. Velasco

Tras finalizar esa etapa, inició otra en las cocinas de Casa Fermín, en Oviedo. "Fue una experiencia increíble, era una escuela diaria, y trabajé con grandes profesionales tanto en la cocina como en la sala". De ahí dio el salto a llevar un alojamiento rural en Aller, y ahora se lanza a tener su propio negocio.

David Moreno tiene claro el proyecto, y lo expresa con claridad. "Nuestra cocina tiene tres pilares fundamentales", comienza a explicar. "Por una parte, la cocina tradicional de la que no se puede renegar nunca", indica. Por otra lado, las nuevas técnicas: "Si hay una buena base de cocina y conoces técnicas vanguardistas que aplicarle el producto va a ser definitivamente bueno". Y por último, el género: "Vamos a trabajar siempre con fresco, que además tenemos la plaza de abastos y el comercio local de Mieres, que son una despensa espectacular, y queremos tener un producto de proximidad, fresco y con certificación ecológica a poder ser".

Dice esto mientras a su espalda se ven sifones, un roner para cocinar a baja temperatura o una máquina de vacío. Esa precisamente, la cocción al vacío, es una de las técnicas que más le seduce: "Te permite aprovechar todos los jugos del producto, y luego aplicarle otras técnicas".

Moreno bromea sobre los "dolores de cabeza" que le da elaborar la carta del establecimiento: "Ya hice hasta 10 cartas distintas. Tengo muchas ideas y muchos platos, y lo difícil va a ser con que arrancar". Afirma que la suya será una carta dinámica, que irá cambiando cada cierto tiempo, además de apostar por otra carta de mercado y un menú diario. "Ahora me queda elegir la veintena de platos con los que arrancar", apunta. También está ultimando la selección de personal, ya que junto a él, el restaurante "Bobela" contará con otras cinco personas de forma habitual. "Más los extras", afirma.

El exalcalde afronta además el reto con un handicap a ojos del mundo, que para él no es tal. Nació con una discapacidad en el brazo izquierdo, y no tiene mano. Algo que "nunca me ha impedido hacer nada de lo que me he propuesto". "Nunca me he sentido apartado por ello, y de hecho, allí por donde pasé demostré que podía hacer las cosas igual que los demás", indica David Moreno. "Yo nací así y aprendí con lo que tenía, nunca me quedé atrás en lo que hacía: ni a subir a un árbol a coger manzanas, a saltar una tapia o a hacer surf como los demás", apunta. Confiesa que cuando empezó en la escuela de cocina pensó que le podía costar, pero esa duda duró poco, "al final, con el esfuerzo hasta el momento no me he encontrado límites".

Después de ocho años gestionando un ayuntamiento, ahora le tocará dirigir una cocina. Cambiará el bastón de mando por la espumadera, las mociones por los menús, y los plenos municipales por largos guisos a fuego lento. Y como en su etapa política, lo hará "con el mayor de los esfuerzos".

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