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José E. Fernández Lobo

Los barcos de Nespral (2)

Nespral y Compañía fue una empresa minera con raíces en El Entrego, a lo largo de su historia adquirió buques para el transporte del carbón: esta es la historia del “Mina Sorriego I” y del “Mina Sorriego II”

Continuamos hoy con la historia de los barcos que Nespral y Compañía adquirió para transportar carbón producido en sus minas entreguinas. En la primera entrega de esta serie nos referíamos a los barcos denominados “Mina Entrego I” y “Mina Entrego II”. Siguiendo con la saga de estos buques, la segunda entrega se centra en otras dos unidades, distintas aunque que portaron la misma denominación, siendo el más veterano de ellos, como comenté en el capítulo anterior, el primero de los adquiridos por la empresa Nespral y Compañía, en 1919.

El “Mina Sorriego” como “Privet”, en 1918. | Histamar.com.ar

Destacan las especiales circunstancias en las que navegaron ambos vapores, el primero por su trágico final y el segundo por sus aventuras durante la Primera Guerra Mundial.

Los barcos de Nespral (2)

Mina Sorriego I.

Este pequeño vapor fue construido en 1901 por la empresa G.K. Stother en astilleros de Hotwells Road (Bristol- Gran Bretaña) de para Bristol Lighterage Co y matriculado con el nombre de “Gart”. Tenía 32,7 metros de eslora, 6,3 de manga, 2,4 de puntal y con 263 toneladas de registro bruto.

En 1908 lo compra la naviera González y Lavandera, de Luarca; le renombran “Manolo”, y lo matriculan en Gijón.

En 1919 el buque es adquirido por la Empresa Nespral y Compañía, que le cambia el nombre por el de “Vicente Nespral” (patriarca de los Nespral e iniciador de la Empresa minera en 1897). Este barco fue el primero de la serie que forman los bautizados con explotaciones relacionadas con la empresa minera.

En 1925 el barco pasa a manos de Joaquín Velasco y algunas fuentes le otorgan el cambio de nombre de barco, por el de “Mina Sorriego”, pero el caso es que en los registros de Lloyd, en la relación de 1928/29, aún figura como “Vicente Nespral” y el propietario la misma Sociedad.

Llega la guerra civil de 1936, y el barco está en Asturias. El 11 de noviembre es requisado por el Gobierno General de Asturias y León, prosiguiendo sus singladuras, con cierta normalidad, hasta 1937 en que es apresado por el minador “Júpiter”, en el Mediterráneo.

Al finalizar la guerra fue devuelto a su dueño y, en 1946, se reformó en los astilleros de Duro-Felguera, en Gijón, dejándolo con una eslora de 35 metros. Tres años más tarde aún figuraba como propietario Joaquín Velasco.

Naviera del Nalón se constituyó en abril de 1941, fundada por una rama de la familia Nespral. Habiendo emparentado con esta familia, Joaquín Velasco, tiempo después pasa a presidir la naviera, a la que incorpora sus buques: “Mina Piquera”, “Mina Carrio”, Mina Coto”, Mina Entrego y “Mina Sorriego”.

Nuestro barco prosigue su navegación de cabotaje hasta el 6 de marzo de 1954.

El día 1 llega al Musel, procedente de Bilbao, en lastre. Se pone a la carga y apenas sin reposo, parte para Villagarcía de Arosa, el día 3 de madrugada con 196 toneladas de carbón, destinadas a la empresa Guisasola.

Zarpando de Gijón, ya se notaba un fuerte temporal. Aun así prosiguió su singladura, hasta que al llegar a la altura de La Estaca de Bares, en que no, tuvo más remedio que buscar refugio en la ría de El Barquero, más protegida. Allí permaneció tres días, al cabo de los cuales, al estimar que el temporal había amainado, reanudó su marcha. Pero al poco tiempo de navegación arreció la marea por lo que, navegando a la altura del faro Vilán, decidió resguardarse de nuevo, esta vez en la ría de Camarinas; pero un fuerte golpe de mar lo arroja hacia los bajos de Punta da Barca, en Muxía, pariéndolo en dos. Perdieron la vida sus diez tripulantes.

Eran las diez de la noche del día 6 de marzo de 1954. Triste final para un modesto barco minero, acompañado en su desgraciado final por su dotación de marineros.

Mina Sorriego II.

Es otro de los vapores que estuvo vinculado a la empresa Nespral y Cía, dedicado al transporte de carbones desde el puerto de El Musel hasta diversos lugares de la Península.

La historia de estos barcos carboneros suele estar plagada de singladuras muy peculiares, peligrosas generalmente; sobre todo si tienen una larga trayectoria, navegando por los más diversos mares, ya que todos a los que hago referencia en estos relatos tuvieron unos antecedentes, previos a su dedicación al acarreo carbonero, bastante interesantes. Pero a uno de ellos, nadie lo sobrepasa en su currículo; es más, creo que ni entre todos, llegan siquiera a igualar el del “Mina Sorriego II”.

Se construye este buque en los astilleros de Google Shipping & Repairing Co. en 1915, bautizándole con el nombre de “Island Queen” siendo entregado a la empresa compradora el 31 de marzo de 1916, quien lo pone en servicio al mes siguiente. Poco le duran sus viajes comerciales.

El estallido de la Gran Guerra cogió a la Marina Británica un tanto escasa de unidades auxiliares, por lo que se vio obligada reclutar barcos comerciales, entre ellos al “Island Queen” es requisado en noviembre. Se le encuadré en la serie “Q”. Estos buques eran mercantes, preparados para servir de señuelo a los submarinos alemanes, que intentaban abordarles en superficie, pero los “Q” estaban armados y frecuentemente el cazador era cazado.

Al poco tiempo se le destina a patrullar por las costas británicas, y el 17 de marzo de 1917, sostiene un duro enfrentamiento con el submarino alemán U85, el cual lo daña gravemente. A pesar de ello, contrataca y hunde al sumergible.

En diciembre de 1917 el Gobierno lo compra por 40.000 libras y le cambia el nombre por el de “H.M.S.Privet” con el número 19 de la serie “Q” (Q-19) al mando del teniente de navío P. Athins.

En sus labores pasa al Mediterráneo. El 9 de noviembre de 1918, estando en el estrecho de Gibraltar, tiene un enfrentamiento con el submarino alemán “U-34”, en superficie. Este lo cañonea, alcanzándolo. Aun así, el “Privet” repele la agresión, disparando siete proyectiles del calibre 4,7, y echa a pique al sumergible. Fue el último submarino hundido en la contienda, ya que la guerra terminó dos días después.

Terminadas las hostilidades, el Gobierno británico comienza a desprenderse de estos navíos incautados, y este es adquirido por Limerik S.S. Co. Ltd., armador irlandés, aunque el barco siguió navegando bajo pabellón británico. El nuevo propietario le puso el nombre de “Foynes” y seguidamente lo destinó a navegar en su antiguo oficio: transporte de mercancías. Estando en el puerto de Valencia, el 1 de enero de 1939, es hundido en un ataque de la aviación nacional, así figura en la relación de Lloyd’s Register de 1940/41 y con la advertencia de reflotado. Tras esta operación es incautado por el Gobierno de España, pasando a la Gerencia de Buques, para más tarde ser adscrito a la Empresa Nacional El Cano de la Marina Mercante, cuando esta fue fundada, y rebautizado como “Castillo de Riaza”.

Tuvo otros dos percances de cierta importancia. El primero, un abordaje al pequeño vapor “El Gaitero”, en 1954 y un embarrancamiento cerca del cabo Peñas, en 1955.

En 1958 es comprado por Naviera de Nalón, quien nuevamente le cambia de nombre por el definitivo “Mina Sorriego”. En 1966 se desguaza en Gijón.

A las vivencias de estos buques carboneros hicieron referencia varios medios: Prensa: Diario “Voluntad” (Gijón, 9 marzo 1954; Págs.:1y5). En Internet, “crónicamaritima.es”, “Guías Marítimas, Costa da Morte”, “armada.defenssa.gob.es˃archivo˃rhn”; “channelislandsshipping.je”. “Channel Islands Shipping”. Wrecksite.eu . Lloyd’s Register of Shiping, histamar.ar.

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