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La Brújula.

La erótica del capitalismo

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La erótica del capitalismo

Bien conocido como reportero, Luis Pancorbo es también autor de numerosos libros marcados por la curiosidad antropológica y viajera. Del Mar Negro al Báltico se vertebra en torno a una serie de viajes que permitirán al lector recorrer territorios que la crisis de Ucrania ha situado en primera línea. Arrancando de Moldavia, a la que dedica un amplio trabajo de más de cien páginas que es un libro en sí, el viajero se dirige luego hacia la disputada Crimea y hacia Kiev, la capital ucraniana. De allí saltará a Cracovia, corazón de Polonia para muchos de sus pobladores, antes de internarse en Vilnius y Riga, las capitales lituana y letona. Pancorbo, que deja viajar su mente al hilo de sus pasos, es capaz de hilvanar cientos de asuntos sobre la manta viajera, pero, además, en este caso se ha inclinado por dotar de una dimensión literaria a sus recorridos, lo que facilita un esclarecedor tuteo con Tólstoi, Chéjov, Pushkin, Gogol, Conrad, Milosz o Ganivet. Trepidante en cuerpo y alma.

Tiempo, memoria y literatura son los tres ejes sobre los que Ernesto Calabuig (1966) viene construyendo desde 2008 una sólida obra literaria jalonada ya por una novela (Expuestos, 2010) y dos libros de relatos: el inicial Un mortal sin pirueta y este Caminos anfibios, que desde el título ya advierte de la resbaladiza senda en la que, a golpe de emoción, recuerdo o tentaciones, se adentran los personajes. Calabuig, que en cada relato despliega ojo observador e inventivo para construir conflictos entre seres variopintos, explota los contrastes con el pasado, vistos casi siempre desde la atalaya de su propia experiencia, y suele inscribirlos en un marco culto. Sus protagonistas acostumbran, en efecto, a ser personas que se mueven como pez en el agua en la corriente de las literaturas, de modo que la reflexión sobre las creaciones ajenas se vuelve uno de los actores a los que más a menudo convida a la mesa de sus propias invenciones.

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