10 de noviembre de 2019
10.11.2019

El Oviedo cae con honor

Un mermado Liberbank, que no pudo contar por lesión con sus dos pívots, Arteaga y Wright, planta cara al potente Palencia en un abarrotado Pumarín

10.11.2019 | 00:31
Sergio Llorente da un pase entre tres rivales del Palencia, ayer en el polideportivo de Pumarín.

El Liberbank Oviedo puede perder como lo hizo ayer, peleando hasta el último balón, exprimiendo al máximo sus mermados recursos y ganándose el aplauso de un polideportivo de Pumarín hasta la bandera y rendido a unos jugadores que se dejaron todas sus fuerzas sobre el parqué ovetense. Lo que no debe volver a suceder, sobre todo visto lo que son capaces de hacer, es la derrota que sufrieron ante el Almansa (70-72) ofreciendo una imagen muy pobre ante un rival inferior a ellos. El camino trazado ayer ante el Palencia es el que debe seguir este equipo a partir de ahora para ir poco a poco remontando puestos en la clasificación.

El encuentro vivido ayer en Pumarín se jugó a tal intensidad que ponía hasta la piel de gallina. Las ausencias de Oliver Arteaga y Devin Wright, los dos pívots de los que dispone el equipo ovetense, complicaron mucho la empresa al cuadro entrenado por Javi Rodríguez y obligaron al resto de jugadores a exprimirse al máximo. Más aún disponiendo Palencia del gigante Felipe dos Anjos (2.18 de estatura), exjugador del Liberbank Oviedo, y de Kevin Larsen, otro cotizado pívot de la categoría. Pudo frenarlos Oviedo en el inicio de partido, pero cuando los dos, sobre todo Larsen, montaron su tienda de campaña en la pintura, sin que los colegiados tuvieran a bien señalar ni una vez infracción por superar los tres segundos que está permitido permanecer en la zona, las posibilidades de frenarlos pasaron a ser ya casi físicamente nulas.

Y eso que las cosas comenzaron muy bien para un Liberbank que salió con un quinteto extraño, con José Antonio Blázquez, que jugó ayer su mejor partido desde que está en Oviedo, de ala-pívot y Matti Nuutinen, de pívot. Con ese quinteto pequeño y con un Sergio Llorente en estado de gracia, los locales se fueron adueñando del choque, sacando partido de su mayor velocidad de manos y tratando de evitar en todo momento que el balón llegase a los hombres altos cuando estaban cerca del aro. Dos tiros libres de Llorente pusieron la diferencia en diez puntos (22-12) a 35 segundos de acabar el primer parcial.

Pero el visitante Larsen se puso el mono de trabajo en el segundo cuarto y las cosas se empezaron a apretar. Su superioridad física y su talento bajo el aro fueron letales. Más aún se complicaron las cosas después de que Matti Nuutinen, un jugador de enorme importancia, vio de manera absurda la tercera falta personal cuando quedaban más de seis minutos para el descanso. Aún así, de la mano de un fabuloso Jakstas, el Oviedo pudo mantenerse por delante hasta la última acción antes del descanso, en la que dos tiros libres de Travis Bader pusieron por primera vez con ventaja al Palencia (34-35).

El Liberbank Oviedo utilizó ayer a ocho jugadores y uno de ellos, Guim Expósito, solo estuvo en cancha 3 minutos. Los otros seis tuvieron que acumular demasiado tiempo en pista y eso se fue notando a medida que pasaba el partido. Más aún con la enorme exigencia física de un duelo así. Pero, a pesar de que todo indicaba que Palencia más tarde o más temprano iba a romper el partido, los locales se agarraron a él con pundonor y fiereza y se mantuvieron en el choque hasta los últimos diez minutos (50-53). Ahí, dos faltas seguidas de Nuutinen a nueve minutos del final dejaron por el camino a otro soldado y pronto Palencia cogió una renta de diez puntos (52-62). Después llegó la expulsión de un enfadadísimo Javi Rodríguez y quedó la incansable lucha de un equipo que cayó con todos los honores.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Buscador de deportes