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Tenis

Nadal salva su primer ‘match ball’

Djokovic sigue siendo el principal favorito a situarse en solitario en la carrera por ser el mejor de la historia

Djokovic no pudo evitar las lágrimas tras perder la final del US Open ante Medvedev.

Djokovic no pudo evitar las lágrimas tras perder la final del US Open ante Medvedev.

La lucha por ver quién será recordado como el mejor jugador en la historia del tenis continúa. Roger Federer, Rafael Nadal y Novak Djokovic llegarán a 2022, diecinueve años después de que el primero conquistara su primer grande, con veinte títulos de Grand Slam cada uno tras el fallido intento del serbio el domingo de encaramarse en solitario como el tenista más laureado de la historia en cuanto al número de ‘majors’. Djokovic fue barrido de la pista por un Daniil Medvedev inconmensurable (triple 6-4) y el balcánico deberá esperar para cumplir su sueño.

El dominio del denominado ‘Big Three’ ha arrasado a varias generaciones de tenistas, hasta el punto de que 60 de los últimos 73 grandes han sido ganados por el suizo, el mallorquín y el serbio. Desde 2009, cuando el argentino Juan Martín del Potro conquistara el US Open, han sido solo seis tenistas, contando a Medvedev, los que han conseguido sumar al menos un gran triunfo y abrirse un hueco entre tanta tiranía. El escocés Andy Murray y el suizo Stan Wawrinka, con tres grandes títulos en ese periodo, son los que se llevan la palma e impedido que los tres grandes monstruos del tenis sumaran algún gran título más en su palmarés.

Pese a su derrota en la final del US Open, la sexta que pierde en Nueva York, Djokovic sigue siendo el principal favorito a situarse en solitario en la carrera por ser el mejor de la historia. Y es que la próxima cita de Grand Slam es el Abierto de Australia, el mes de enero del año que viene, un torneo que le va como anillo al dedo ya que aspira a su décimo título en Melbourne -ha ganado las nueve finales que ha disputado-, que sería el cuarto de forma consecutiva. Prácticamente descartado Federer a sus 40 años para aumentar su palmarés, a la vez que las lesiones le han impedido competir, no parece Australia el mejor torneo para Nadal, donde solo ha triunfado una vez, en 2009. Es de esperar que dentro de cuatro meses esté recuperado de la lesión en su pie izquierdo que le ha obligado a poner punto y final a la temporada antes de lo deseado, renunciando a Wimbledon, los Juegos de Tokio y el US Open, entre otros torneos, una ausencia que le ha relegado a la sexta plaza de la clasificación ATP.

La gran oportunidad de Nadal de aumentar su palmarés en cuanto a grandes se refiere sigue siendo Roland Garros, su torneo fetiche. Derrotado por tercera vez en París este año, segunda ante Djokovic, llegará el manacorí al Bois de Boulogne con la intención de sumar lo que sería su decimocuarto título en la capital francesa, unos números estratosféricos y que difícilmente alcanzará nunca nadie. Pese a todo, sigue siendo el favorito como mejor jugador sobre tierra de la historia que es. Wimbledon también parece un escenario propicio para Djokovic, cinco veces ganador en la hierba londinense y vigente campeón. Por último, el US Open, donde Nadal ha ganado hasta en cuatro ocasiones, es el último grande del año y, posiblemente, el más abierto ya que el número de tenistas que optan a la victoria aumenta de forma considerable. Y el mejor ejemplo es que en los dos últimos años los ganadores han sido Thiem y Medvedev.

Nadal salva su primer 'match ball'. L.O.

La edad

En cualquier caso, a la hora de hablar de Federer, Nadal y Djokovic no hay que obviar que los tres tienen una edad que en cualquier otra época posiblemente ya estarían retirados, o a punto, especialmente el helvético, que en agosto alcanzó la cuarentena. El mallorquín, con 35, y el serbio, con 34, notan ya el empuje de los tenistas que están llamados a cubrir el hueco que, por lógica, deben ir dejando. Medvedev, que el domingo sumó su primer Grand Slam; Thiem, vencedor del US Open en 2020; el griego Tsitsipas y un Alexander Zverev que este año ha dado un salto de calidad y llama a la puerta de un título de Grand Slam, son los mejor colocados para discutir la hegemonía de los tres grandes dominadores del tenis en las dos últimas décadas. De alguna manera, y como reflejó The Washington Post ayer, con su derrota ante Medvedev, “Djokovic se estrelló contra el futuro del tenis”. De alguna manera, el número uno representaba a la vieja escuela de la que forma parte junto a Federer y Nadal, y perdió de forma aplastante.

Sin embargo, la ambición de Djokovic y sus ganas por ser el mejor de la historia quedaron reflejadas en sus palabras en la rueda de prensa después de su dolorosa derrota ante Medvedev. "Cosas nuevas llegarán, retos, y sobre todo aprender de derrotas como la que he sufrido este domingo", destacó. "El mensaje a sacar es que debo aprender y volver a la competición más fuerte que nunca, mantenerme en la lucha, motivado, sentir amor por el deporte, disfrutar en la pista y aliviado de que la lucha por un gran objetivo ya llegó a su final".

Federer, Nadal y Djokovic llevan más de tres lustros de rivalidad, posiblemente la mayor en la historia del deporte. Desde que en 2003, hace la friolera de 18 años, el suizo, a punto de cumplir 22 años, levantó en Wimbledon su primer título de Grand Slam, ha acaparado la reciente historia del tenista junto a sus dos grandes competidores. En 2005 se le uniría Nadal con el primero de sus trece Roland Garros y en 2008 Djokovic con el primero de sus nueve Abierto de Australia. Fue posiblemente su día más feliz, todo lo contrario que el domingo, cuando encajó la derrota más cruel, la que completaba el círculo de un año inigualable.

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