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McDonnell y Lundqvist, dos amigos para siempre en la lucha por el ascenso del Oviedo Baloncesto

El estadounidense y el sueco, que coinciden por tercera vez en España en el mismo equipo, confían en sus opciones: “Estamos en buena situación”

Olle Lundqvist y Sean McDonnell, en Pumarín. IRMA COLLIN

“Nunca lo hemos planeado, pero siempre acabamos en el mismo equipo”, se ríe Olle Lundqvist cuando recuerda que el Oviedo Baloncesto es ya el tercer club en el que coincide con Sean McDonnell desde que ambos aterrizaran en España para jugar en Ponferrada en la temporada 2019-20. Su posterior paso conjunto por Palma y por el OCB ha servido para forjar una amistad que ya será, dicen ambos, para toda la vida. Conectados por su optimismo y su competitividad, es difícil encontrar dos jugadores más diferentes en una cancha de baloncesto. Mientras McDonnell se come el mundo por deseo e intensidad, Lundqvist ofrece detalles de técnica y de visión de juego nunca vistos en Pumarín.

Los elogios mutuos salen espontáneamente. “Cuando ha estado sano, Olle ha demostrado ser muy versátil, un gran creador de juego a pesar de ser tan alto. Siempre he disfrutado jugando con él. Y es un gran tipo, para mí un hermano”, subraya el californiano McDonnell. Para el sueco Lundqvist, “lo más loco de Sean es cómo ha ido mejorando año a año, es uno de los tíos más competitivos que he conocido. Es una gran persona y nos lo pasamos muy bien juntos”.

Para ambos, la llegada al OCB ha supuesto un impulso a sus carreras. Sean confiesa que “ya estaba contento simplemente por tener un sitio en el que jugar en esta liga, Oviedo fue de los pocos que mostró interés por mí. He dado un paso adelante y me he ganado la confianza de Natxo y de mis compañeros”. La temporada de Olle “ha sido una montaña rusa. Empecé lesionado, luego volví en Palma y acabé aquí. Me estoy divirtiendo, hemos jugado muy bien y hemos ganado mucho”.

¿Y el play-off? La ventaja de ambos jugadores es que no conocen las frustraciones del club con el Palencia en el pasado. “No estamos preocupados por lo que haya pasado antes, nos concentramos en lo que tenemos que hacer nosotros ahora. Sienta bien estar dos a cero contra ellos en la liga regular, pero ahora estamos cero a cero”, remarca Sean, que hace hincapié en que “sí podemos aprender algo del último partido en Palencia, porque remontamos en el último cuarto. Durante todo el año el equipo ha demostrado tener mucha determinación y perseverancia”. Olle recuerda que “entonces no jugamos bien, nos salvó el último parcial, pero tendremos que jugar mucho mejor para ganar ahora. Estamos bien y tenemos confianza”.

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