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La región, la menos competitiva del Norte, pierde atractivo para los negocios

La baja innovación y el esfuerzo fiscal lastran a Asturias, que ya es una de las comunidades con mejores infraestructuras, según los economistas

El polígono de Asipo.

El polígono de Asipo.

Asturias está perdiendo atractivo para el desarrollo de la actividad empresarial, según refleja un índice que elabora el Consejo de Colegios de Economistas. Tras ceder una posición en 2019, el Principado queda encuadrado en el grupo de comunidades consideradas de baja competitividad. El modesto nivel de innovación y el llamado “entorno institucional”, que tiene en cuenta factores como el esfuerzo fiscal o el gasto público, son los principales lastres de la región, en opinión los autores.

El índice de competitividad regional es una tentativa de los colegios de economistas de medir la capacidad de los territorios de proporcionar a las empresas un entorno favorable para su desarrollo. En la confección del indicador se tienen cuenta siete apartados: entorno económico (dinamismo del PIB, productividad, apertura exterior...), mercado de trabajo (indicadores de paro), capital humano (nivel de formación, abandono escolar...), entorno institucional (presión fiscal, gasto público corriente, desigualdad...), infraestructuras básicas (fibra óptica, densidad de autovías y de líneas de ferrocarril, tráfico aéreo...), eficiencia empresarial (número de empresas medianas, exportadores regulares, peso de la industria en el PIB...) e innovación (gasto en I+D, número de investigadores...). A partir del análisis de esa información, los economistas llegan a conclusiones como las siguientes.

Índice de competitividad regional en 2019

Índice de competitividad regional en 2019

El ranking

Madrid, Navarra y País Vasco son las únicas comunidades de nivel alto. A continuación figuran Cataluña y La Rioja, con una calificación media-alta. Aragón, Castilla y León, Galicia, Cantabria y Comunidad Valenciana ocupan las posiciones siguientes, medias-bajas. El bloque de las regiones de baja competitividad está formado por las demás comunidades en este orden: Asturias, Murcia, Castilla-La Mancha, Baleares, Canarias, Andalucía y Extremadura.

Asturias

La región descendió del puesto décimo al undécimo en 2019, de modo que paso de estar encuadrada entre las zonas de nivel medio-bajo al bloque de baja competitividad. El Principado vuelve a figurar en el estudio como la autonomía menos atractiva de la mitad norte del país para los negocios. El diagnóstico sobre Asturias constata que su déficit no está en las infraestructuras, porque es la quinta mejor dotada de España, y que los niveles de formación y eficiencia empresarial son intermedios. En cambio, las posiciones son más atrasadas en entorno institucional (13ª.), mercado de trabajo (12ª.) e innovación (11ª.).

El covid

La crisis asociada a la pandemia pasará factura a la competitividad de las regiones españolas, según el mismo estudio, si bien Asturias no figura entre las regiones más expuestas. Los economistas sitúan a Baleares, Cataluña, Canarias, Navarra y el País Vasco con el mayor riesgo. El Principado aparece en un grupo con menor impacto, aunque también “dentro de la gravedad”, junto a La Rioja, Madrid, Aragón, Valencia y Castilla y León.

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