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María Calvo, la constructora que rompe techos de cristal, llamada a ser la próxima presidenta de la patronal

María Calvo es directora y accionista de la promotora San Bernardo y pionera en asumir una vicepresidencia de la FADE, optará a ser su primera presidenta

María Calvo

María Calvo

María Calvo Carvajal (Gijón, 1975) fue la primera mujer en situarse (2008) al frente de la empresa familiar Construcciones San Bernardo, en 2014 asumió la presidencia del grupo de promotores de la patronal asturiana de la construcción (CAC-Asprocon), en 2015 se convirtió en vicepresidencia tercera de la Asociación de Promotores y Constructores de España (APCE) y en enero de 2018 se erigió en vicepresidenta de la Federación Asturiana de Empresarios (FADE), un cargo que nunca antes había sido desempeñado por una mujer. Ahora, y si la base electoral de la patronal regional respaldase la decisión unánime del consejo ejecutivo de FADE y de su presidente saliente (Belarmino Feito), Calvo se convertiría no más tarde de septiembre en la primera presidenta de la patronal regional en sus 44 años de historia.

La renuncia de Feito a optar a un nuevo mandato y su retirada anticipada y voluntaria sin haber llegado a agotar los cuatro años para los que fue elegido en enero de 2018 (una decisión confirmada por él mismo ayer en la asamblea anual de FADE) ha abierto la carrera por la sucesión, aunque Feito y el comité ejecutivo prefieren cerrar rápido el proceso y han postulado ya a Calvo para dirigir los destinos de la patronal.

Feito, presidente de la compañía metalúrgica Asturfeito, y Calvo conectaron en el verano de 2017, cuando el primero decidió postularse para suceder a Pedro Luis Fernández, presidente de GAM y que renunció a un segundo mandato en FADE. Feito tenía el respaldo de Femetal (la patronal metalúrgica) y buscó el apoyo de CAC-Asprocon. Ambas organizaciones sectoriales han sido determinantes (con sus encuentros y desencuentros) en la configuración del poder en FADE durante este casi medio siglo. CAC vio bien la operación y Feito ofreció a la construcción un puesto de relevancia: Calvo fue la elegida para ocuparlo y desde ese momento se forjó un buen entendimiento en torno a las directrices, estrategia y gestión de la Federación Asturiana de Empresarios.

Ilustración de Mortiner

Calvo, madre de dos hijos y licenciada en Derecho y Administración de Empresas por ICADE y máster por el Instituto de Empresa, ha desarrollado toda su vida laboral en la empresa de la familia, dedicada a la promoción y construcción de vivienda, tras una etapa de vacilación previa en la que se preparó durante un tiempo para acceder a la profesión de corredor de comercio.

Hija de Eloy Campo Capellín –un exdirectivo de Banesto en Gijón que fundó Construcciones San Bernardo en los años 80 tras jubilarse en la banca y que fue presidente del Sporting de Gijón–, la actual vicepresidenta de FADE se incorporó, tras aquel amago inicial, a la empresa paterna, en la que pasó a formar equipo con su hermano –Eloy Calvo, arquitecto– tras el fallecimiento del progenitor. En la actualidad es directora general y accionista de la sociedad.

Su promoción en la empresa familiar y en los órganos de representación de varias organizaciones empresariales la vivió como un proceso natural: “Tradicionalmente mi sector y el del metal eran muy masculinos y no había tantas mujeres empresarias como ahora. Pero los tiempos cambian, ahora las mujeres van asumiendo responsabilidades con más naturalidad. En el Ejecutivo de la CAC somos varias y la presencia de la mujer se va normalizando en estos organismos y es positivo que así sea”, declaró tras convertirse en la primera vicepresidenta de FADE. Ahora ya no es la excepción. Ángela Santianes, presidente de Du Pont en España y Portugal, desempeña otra de las cuatro vicepresidencias de la patronal asturiana.

Feito elogió ayer en Avilés a Calvo como la persona que reúne los mejores atributos para dirigir en los próximos cuatro años la Federación. Hace tres años, tras acceder a la cúpula de la patronal, Calvo había destacado la personalidad del todavía hoy presidente de FADE por tener “las ideas muy claras” y expresarlas “también de forma muy nítida”, y valoró que hubiera llegado a la dirigencia de la patronal asturiana “con ánimo de unir y de que todo el mundo se sienta representado”. Calvo expresó entonces su afán porque las pequeñas y medianas empresas de la comunidad participasen en la cúpula empresarial y se sintieran representadas en ella.

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