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Salud mental

¿Cómo hacer visibles las bajas por depresión?

Los sindicatos reclaman una atención específica de la legislación laboral hacia los trastornos mentales que se originan en el trabajo

¿Cómo hacer visibles las bajas por depresión?

Los problemas de salud mental generados en el entorno del trabajo padecen un doble filtro que los invisibiliza: a la delicadeza particular del asunto, que anima a quienes los sufren a vivirlos en el ámbito privado –no se conocen manifestaciones de víctimas de estrés laboral, como sí ocurre con otras causas que amenazan la seguridad física de los trabajadores-, se une la falta de una mirada específica de la Administración hacia este tipo de dolencias. De hecho, en las bajas que se solicitan por ansiedad o depresión jamás aparecen estas palabras y se suelen tramitar como “contingencias comunes”, lo que dificulta que sean identificadas como enfermedades laborales.

“Lo que no se ve no se previene, y esto es lo que les pasa a los trastornos mentales originados en el trabajo. El estrés no solo provoca ansiedad, también causa infartos y derrames cerebrales, que son la principal causa grave de accidente en el trabajo”, advierte Ana García de la Torre, secretaria de salud laboral de UGT.

Los sindicatos llevan años reclamando que la Seguridad Social actualice el catálogo de dolencias profesionales y dé relevancia a las que tienen un origen relacionado con la salud mental. En este sentido, la Organización Mundial de la Salud añadió en 2019 el síndrome de ‘burnout’ –o del ‘trabajador quemado’- a su clasificación internacional de enfermedades, una incorporación que ha entrado en vigor a principios de 2022.

Sentencias judiciales

¿Ha llegado la hora de abordar las situaciones de estrés que acaban afectando a la salud de los trabajadores? En los últimos meses se han dictado varias sentencias judiciales en España que apuntan en ese sentido. En mayo de 2022, el Juzgado de lo Social número 5 de Madrid reconoció como accidente laboral” el episodio de ansiedad que había sufrido un empleado por el elevado ritmo de trabajo que soportaba, y que le había mandado a casa por prescripción médica. Un mes antes, el Tribunal de Justicia de Castilla-La Mancha había dado la misma consideración a la crisis de ansiedad que había padecido una trabajadora debido a las confusas ordenes que le daba su jefe.

"El estrés no solo provoca ansiedad, también causa infartos y derrames cerebrales, que son la principal causa de accidente en el trabajo”.

Ana García de la Torre - Secretaria de salud laboral de UGT

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Para evitar estas situaciones, la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, del año 1995, obliga a las empresas a evaluar los “riesgos psicosociales” que amenazan a sus empleados. En ese epígrafe se incluyen desde las condiciones en las que estos desempeñan sus tareas al tiempo que les dedican, la relación que mantienen con los jefes o la carga laboral que soportan. 

“El problema es que la mayoría de las compañías no tienen protocolos que reparen en estas cuestiones”, señala García de la Torre. En 2020, la inspección laboral llevó a cabo 1.833 actuaciones en otras tantas empresas por este motivo, unos expedientes que pueden acabar acarreando sanciones de hasta 41.000 euros. “En muchos trabajos aún no se ha entendido que los riesgos laborales no se dan solo en los andamios de las obras”, reconoce Ana Ercoreca, presidenta del sindicato de Inspectores de Trabajo. En su opinión, hoy hay más concienciación hacia “los riesgos que no se ven”, pero los trabajos digitales han generado nuevas situaciones críticas, como las relacionadas con el derecho a la desconexión. Sin descanso, advierte, hay más oportunidades para que el estrés acabe convertido en una baja médica.

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