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En el Parlament

Ultimátum de ERC, PSC y 'comuns' a Junts para cerrar el pacto lingüístico en 24 horas

Los tres partidos exigen a la posconvergencia que aclare sus peticiones para retocar el contenido de la reforma y evitar así la ejecución del 25% de castellano en las aulas de Cataluña

Ultimátum de ERC, PSC y 'comuns' a Junts para cerrar el pacto lingüístico en 24 horas.

Las reformas para encajar la sentencia que obliga a fijar el 25% de castellano en las aulas de Cataluña siguen encalladas. Después de que Junts se descolgara definitivamente del pacto para modificar la ley de política lingüística de 1998, Esquerra afronta el dilema de sacarla adelante con el resto de impulsores –PSC y ‘comuns’- o de aceptar la propuesta de decreto ley que la posconvergencia ha presentado este martes a sus socios en el Consell Executiu. Una vía no invalida la otra, ya que los republicanos quieren hurgar y usar todos los mecanismos a su alcance, pero ERC, PSC y 'comuns' han lanzado este martes un ultimátum de 24 horas al cuarto socio en discordia para cerrar un acuerdo en la Cámara catalana.

La norma que registraron en el Parlament está encallada desde el 24 de marzo, cuando la firmaron, pero ocho horas después Junts se desdijo. El límite que estableció el TSJC para cumplir con la ejecución del fallo finaliza el 31 de mayo, por lo que los partidos deben aprobar antes, en el pleno de la semana que viene, una modificación legal, si quieren evitar la aplicación del fallo.

Con o sin porcentajes

El criterio de los jueces es que se tiene que “hacer efectivo el uso vehicular de las lenguas oficiales” y que, por lo tanto, la Generalitat debe aplicar el 25% de castellano en todos los planes educativos. Esto se concreta en que, además de la asignatura de lengua castellana, los colegios deberán impartir otra asignatura en castellano y esta deberá ser troncal.

La reforma que planificaron PSC, ERC, Junts y 'comuns' no fija ningún porcentaje. El documento reza que el catalán es la lengua "normalmente empleada" como lengua vehicular y de aprendizaje del sistema educativo y que "también es empleado el castellano en los términos que fijen los proyectos lingüísticos de cada centro".

Posibles retoques

Sin embargo, para que Junts vuelva al "consenso" de la mayoría de cuatro partidos en el hemiciclo, fuentes parlamentarias indican que se abren a retocar el redactado porque priorizan que haya un pacto a cuatro. "Queremos reconstruir el consenso que Junts ha roto", han insistido estas voces. De todas formas, si en 24 horas Junts mantiene el pulso, pedirán mañana mismo que se incluya de forma extraordinaria esta reforma en el debate del próximo pleno y que se saque adelante este 'escudo' sin los votos de la poconvergencia, ya que cuentan con una mayoría de 74 diputados.

Los posconvergentes, según fuentes de la negociación, no han presentado sobre papel cuáles son sus peticiones para ceder. En la rueda de prensa en la que anunciaron su descuelgue, el portavoz, Josep Rius, defendió que las tres condiciones son que el catalán siga siendo lengua vehicular, proteger las direcciones y los docentes validando los proyectos desde el Govern y mantener las aulas de acogida como elemento de aprendizaje. Unos argumentos que fuentes de los tres partidos impulsores desdeñan porque achacan el 'no' de Junts a las "tácticas" del partido, que afronta el próximo 4 de junio un cambio de mandos con Laura Borràs y Jordi Turull al frente. "La voluntad de Junts para pactar depende de a quién preguntes", remacha una voz inmersa en la negociación por el catalán, sugiriendo que, en el fondo, la negativa posconvergente responde a las discrepancias internas que los 'nuevos' liderazgos buscan aplacar y a la discordancia entre su postura gubernamental y su lógica de partido.

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