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La segunda Pescadería de Gijón

El edificio original para la venta de pescado fresco, pan y carne de cerdo, que hoy es la oficina central de atención al ciudadano en la ciudad, permaneció abierto entre 1859 y 1928

Exterior de la Pescadería.

Exterior de la Pescadería. RUTH M. ANDERSON

La Actas Municipales del Ayuntamiento de Gijón, conservadas en el Archivo Municipal, constituyen la historia de la ciudad. Por lo menos la historia oficial de Gijón. Vemos las del 9 de agosto de 1840, hace casi 180 años. Se acuerda ese día la construcción de un sitio cubierto "para la

Era esa una construcción muy en precario y al vecindario le causaba muchas molestias, y no sólo por el olor que desprendía sino porque en ella había muchas trifulcas. Esa pescadería duró desde 1840 hasta 1859.

A partir de ese año existió en Gijón una Pescadería propiamente dicha, en un edificio cerrado por arriba y los laterales, un Mercado de Pescadería, así se llamaba. Se vendía, en esa segunda Pescadería de Gijón, pescado salado y fresco pero también pan y carne de cerdo, y se hacía la venta tanto en el interior como en el exterior.

Hablamos de una pescadería que estaba construida sobre el mismo Muro de San Lorenzo, justo frente a Mercado de San Lorenzo a quien la gente llamada Mercado del Adobo y que ocupaba el lugar donde en 1926 se empezó a construir la nueva Pescadería Municipal. Ese edificio que hoy es la Oficina Central de Atención al Ciudadano "Antigua Pescadería Municipal".

Reproducimos dos fotos del Mercado de Pescadería, una del exterior y otra del interior. Son obra de la fotógrafa americana Ruth Matilda Anderson (Nebraska, 1893-Nueva York, 1983) que visitó Gijón en el año 1925, cuando la fotógrafa tenía 32 años y la pescadería 66 años. Faltaba muy poco para ser derribada. Impresionantes fotografías que fueron mostradas, entre otras muchas, en una exposición de nombre "Hallazgo de lo ignorado", en el Centro de Cultura "Antiguo Instituto" y en la Casa Natal de Jovellanos durante la segunda mitad de 2018 y enero de 2019. Una de ella es la única que conocemos donde se ve el aspecto interior de la Pescadería; sólo vemos un hombre en el interior, el resto mujeres y niños.

La otra imagen nos muestra a la izquierda la Pescadería, a la derecha en primer plano parte de la Casa Consistorial y a su lado el Mercado del Adobu. No se aprecia en la foto pero la Pescadería tenía anexo un pequeño edificio con los calabozos municipales, era lo que se llamaba "El Cuartón".

Esta segunda Pescadería de Gijón (la situada donde la "Rampa de la Pescadería" y fotografiada por Ruth M. Anderson) se derribó el día 18 de mayo de 1928, y la venta de pescado pasó durante dos años a otro lugar mientras se terminaba la nueva "montada con adelantos modernos e instalaciones higiénicas".

Se construyó para ello un edifico para la venta de pescado en la zona donde antes había estado el Mercado de Hortalizas, también llamado Mercado de Contracay. Ese Mercado de Contracay se había derribado en 1894 y el lugar donde estaba es fácil de situar: la calle del Beato Fray de Quirós se llamó calle Hortalizas hasta el año 1951, ahí está también la calle Contracay claro. La prensa protestaba porque esta pescadería provisional se había levantado sólo con una puerta, y por ella entraban tanto los clientes como la mercancía, "¿no sería posible abrir un puerta por la calle de Santa Elena?".

La nueva Pescadería, la que muchos conocimos como tal, la tercera y última pescadería municipal de Gijón, es obra del arquitecto Miguel García de la Cruz. Se comenzó a construir en 1928 y se inauguró en 1930, era exclusivamente para pescado y marisco. Ya lo dijimos, hoy es sede municipal y en su fachada cara al mar se puede leer "1928 Pescadería Municipal".

Lo último. Ese modesto suelo de la Pescadería que vemos en la foto fue pisado por pies reales. Su Alteza Real la Serenísima Infanta doña Isabel de Borbón, conocida como "La Chata", visitó Gijón en julio del año 1909 y en la ciudad pasó varios días. Visitó la finca Bauer en Somió, algunos balnearios, fue a la fábrica de Loza en El Natahoyo, asistió a una corrida de toros en El Bibio, presenció una sesión de cine en el pabellón de Sanchís y entró en esa Pescadería de la foto.

Lo hizo el sábado 24 de julio 1909 a las cinco y media de la tarde. La Pescadería estaba adornada con flores y con los retratos de los reyes. Había entonces 44 vendedoras de pescado y cada una de ellas esperó a la infanta tras su mostrador para saludarla. Una de ella, Liberata González, leyó un poema: Pescaderes de la Plaza / dejad bonito y jurel / y decir toes conmigo /¡Viva la infanta Isabel!

Ya eran muy reivindicativas las pescaderas. Otra de ellas, Flora Viña, entregó a la infanta una carta firmada por las 44 donde le daban la bienvenida pero demandaban a la Borbón "interponer su poderosa influencia para que el Ayuntamiento de esta villa nos conceda un sifón de agua en cada una de nuestras mesas". El alcalde de Gijón en 1909, Carlos Cienfuegos Jovellanos, allí estaba presente suponemos que atento a las peticiones.

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