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El último pesquero de altura construido en Armón, sin permiso para zarpar

El estado de alarma retrasa la entrega del barco a su armador, una firma pesquera de Groenlandia, tras haber superado las pruebas de navegación

A la derecha, el "Ilivileq", atracado en El Musel, con un portacontenedores al fondo.

A la derecha, el "Ilivileq", atracado en El Musel, con un portacontenedores al fondo. MARCOS LEÓN

El último pesquero de altura construido en las instalaciones del astillero Armón Gijón, que ha sido bautizado con el nombre “Ilivileq”, no ha podido ser entregado en la fecha prevista a su armador, una compañía pesquera de Groenlandia, debido a la crisis del coronavirus.

El barco se encuentra atracado en los muelles de La Osa de El Musel y ya ha superado las pruebas de navegación, imprescindibles en cada construcción naval para garantizar que todo funciona correctamente y para que la embarcación reciba la autorización para echarse a la mar. Sin embargo, la construcción en sí aún está pendiente de los últimos remates, trabajos de carpintería para habilitar los camarotes de la tripulación y otras estancias del puente de mando, que se han visto paralizados por la crisis del coronavirus. En un principio, el barco iba a entregarse al armador a finales del pasado mes de marzo.

Ahora habrá que esperar a que se levanten las restricciones decretadas durante el estado de alarma para que los obreros vuelva a concluir la tarea y el armador pueda a continuación enviar una tripulación a recoger la nave.

El barco se desplazará hasta Groenlandia después, saliendo desde El Musel. El arrastrero fue trasladado al puerto gijonés el pasado 28 de octubre desde las instalaciones del astillero en el barrio de El Natahoyo. La embarcación había sido contratada por un armador islandés, pero fue vendida antes de concluir su construcción a otro de Groenlandia.

El barco, de, de 81,3 metros de eslora por 17 de manga y 9.855 toneladas de registro bruto compensadas, comenzó a construirse en la factoría naval gijonesa en noviembre de 2017, contratado por el armador islandés HB Grandi. La obra se prolongó durante casi dos años debido a las modificaciones que pidió hacer el nuevo propietario de la embarcación, Arctic Prime Fisheries, empresa pesquera de Groenlandia cuyas embarcaciones tienen base en el puerto de Qaqortoq, en la costa occidental de esa isla norteamericana, pero de soberanía danesa.

Esos ajustes en el diseño del barco, a gusto del nuevo armador, impidieron que el arrastrero se hubiera entregado el pasado mes de diciembre, fecha fijada en el contrato inicial con HB Grandi.

El buque factoría cambió de propietario en pleno proceso de construcción del mismo en el astillero gijonés. El origen de este movimiento está en un cambio accionarial en HB Grandi. Lo nuevos propietarios de esta compañía decidieron rebautizarla con el nombre de Brim y optaron por desprenderse de varios activos de la sociedad, entre ellos el barco construido en Armón Gijón.

El “Ilivileq”, diseñado por Rolls-Royce -compañía que ya había diseñado otros buques factoría para el grupo Armón-, es una de las embarcaciones más sofisticadas de su tipo en el mundo. La embarcación, que faenará en el Atlántico norte, tiene una capacidad para almacenar 1.000 toneladas de pescado congelado paletizado. Su capacidad de procesamiento y congelación será de 100 toneladas al día, además del procesamiento de otras 50 toneladas de restos de pescados para producir harina.

Armón formalizó el contrato con el armador islandés en junio de 2017, tras un año de negociaciones, pactando un precio 44,33 millones de euros. Brim ha tenido que notificar a la bolsa de Islandia la operación de venta del barco a Arctic Prime Fisheries.

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