El Supremo ha ratificado la condena de seis años de cárcel para un hombre de 54 años acusado de abusar sexualmente de una joven de 23 en el año 2017. Pese al recurso presentado por el varón, se sigue viendo claro que él aprovechó que la joven estaba intoxicada y no podía dar su consentimiento para mantener relaciones sexuales. Este tipo de agresiones se consideran que se producen bajo "sumisión tóxica" y, aunque en este caso el hombre trató de probar que el relato de la joven era "un testimonio mal recordado", el Supremo incide ahora en que la versión de la víctima goza de "plena credibilidad" y que fue, además, corroborado por el informe médico forense, que sí detectó secuelas físicas compatibles con la agresión.

La Sección Octava de la Audiencia Provincial de Asturias había fallado, en el mes de marzo del año pasado, la condena del acusado con los seis años citados, así como la prohibición de del varón de aproximarse a menos de 200 metros a la joven, su domicilio, lugar de trabajo y cualquier otro espacio en el que se encuentre.

Este recurso, que al denegarse hace que la sentencia sea firme, recoge un resumen de los hechos acontecidos en mayo de 2017. Se explica que el agresor conoció a su víctima en un bar de Oviedo y que, además de las bebidas alcohólicas, el propio varón proporcionó cocaína a la joven. Después se trasladaron a Gijón en el vehículo de un tercer individuo no identificado. Era ya por la mañana del día siguiente y visitaron un par de locales hosteleros. Fue entonces cuando la joven comenzó a encontrarse mal: notaba golpes de calor, malestar estomacal y escuchaba las voces de su alrededor distorsionadas. Pese a ello, el hombre no dudó en llevársela igualmente a su propia casa. Fueron en taxi. Ya en el domicilio, y con la joven "paralizada y muy aturdida", el agresor la desnudó y mantuvo relaciones con ella.