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JORGE ILEGAL | MÚSICO, ACTÚA MAÑANA EN GIJÓN

"Vamos a lanzar canciones vitamínicas"

"Tomaría decisiones diferentes, pero lo vivido, vivido está; nos hemos mantenido vivos"

Jorge Ilegal durante un concierto en Gijón.

Jorge Ilegal durante un concierto en Gijón. JUAN PLAZA

Ilegales vuelve a los escenarios. Después del confinamiento, la mítica banda de rock asturiana presenta mañana, a las 22.30 horas en el festival Metrópoli, un espectáculo que va a ser nuevo tanto para el público como para los propios músicos. Jorge Ilegal, líder de la banda pronostica un concierto de mucha euforia, pero sin llegar a perder el control.

-¿Cómo están preparando el concierto?

-Dadas las circunstancias especiales estamos realizando un repertorio especial. Vamos a lanzar canciones vitamínicas y otras más suaves, pero valiosas, que mantengan el espectáculo dentro de unos márgenes no muy perjudiciales para la salud. Disponemos de 90 minutos, pero intentaremos alargarlo un poco más.

-¿Cómo van a conseguir animar al público, pero sin llegar a extremos?

-No me voy a cortar a la hora de advertir al público de los peligros que conlleva un acercamiento deseable. Un concierto de rock es una comunión entre los asistentes que genera una energía de indiscutible valor. Voy a recomendar seriamente que mantener esa euforia es bueno, pero no hay que llevarla hasta extremos de contacto físico porque corremos riesgos. Hay que evitar la propagación de este ente, que puede matarte. Vamos a tocar, a parte de los hits más cañeros y novedosos, también haremos canciones lentas que no solemos visitar, como “La casa del misterio” o “Enamorados de Varsovia”. Asistir a conciertos no es peligroso si seguimos unas pautas que pueden dotarnos de una cierta seguridad.

-En su repertorio hay una canción dedicada a la artista Anah Dimeh, que recientemente ha fallecido, ¿van a tocarla en el concierto?

-Hay que dejar a la gente que despides en paz. Los homenajes los dejo para luego. Hemos tenido que sufrir la desaparición de muchos seres queridos. Ana Herminia es uno de ellos. Todavía tengo los mensajes que me envió y creo que procederé a borrarlos. Nos reíamos mucho de la canción. Hemos disfrutado juntos y es momento de despedirla. Llega un momento en el que se nos arrebata todo, amigos y enemigos. No creo que toquemos esa canción, aunque me acabas de meter la idea en la cabeza.

-¿Cuál es su secreto para seguir enganchando a nuevas generaciones?

-Estamos en un claro crecimiento que se ha visto abortado por los últimos acontecimientos. Nuestro plan era acabar gira en España, e irnos a Sudamérica y Centroamérica a tocar en los festivales de rock más importantes del mundo. El año pasado la gira en el extranjero nos dio el salto a poder optar a estos escenarios tan importantes y en calidad de estrellas absolutas.

-¿A qué se debe ese crecimiento exponencial?

-Nos suelen conocer en festivales. Hay gente joven que va a ver a sus artistas favoritos, se encuentran con nosotros y flipan. Tenemos una galería donde aparece público de corta edad con unas caras de sorpresa tremendas. Generalmente están más acostumbrados a cosas más tenues y no tan fuertes. Les llama la atención tanto nuestro discurso, como la potencia de nuestra música.

-¿Cómo llevan la lucha contra lo políticamente correcto?

-No es políticamente correcto decir cosas como “mi amigo Omar es homosexual, y no vive en un gueto con colores para maricones”. En Ilegales sabemos que estamos a un lado de la trinchera. Lo que no lanzamos son exabruptos sin sentido. Todos los proyectiles que se tiran tienen que dar en el blanco con la máxima precisión y elegancia posible, es la única manera de que tenga esa solvencia que se pretende.

-¿Cómo ha pasado la cuarentena?

-Cuarenta y pico días los tuve que pasar en mi apartamento de sesenta metros cuadrados, no todos ellos utilizables ya que hay un tremendo desorden en mi casa. He intentado ordenarlo, probablemente lo he desordenado más. Ha sido un momento para la reflexión. Una vez que me pude mover por trabajo, me desplacé al palacio de Bolgues que pertenece a mi familia y del cual soy propietario. Ahí estuve también trabajando, pero más libre ya que tenía campo. En el campo estas cosas son mucho mejor. Gran parte de la población está pensando en pasarse a vivir en el campo. La ciudad está viviendo una reflexión por parte de sus habitantes que la está negativizando ya no se ve como un paraíso. Ahora se ve como un punto de fuga.

-¿Ha aprovechado para pensar nuevas canciones o estilos en la cuarentena?

-Vivo de manera intermitente entre periodos creativos, y esta cuarentena ha sido un periodo creativo muy enriquecedor. Me estoy autocensurando. Tengo una canción casi lista que se llama “Regreso al vacío”, que quizá no es la adecuada para este momento, pero espero poder editarla. En breves fechas editaremos otro single, ahora podemos editar temas individuales. Hace ya unos cuantos años, sacamos un disco con canciones muy dispares que llamó mucho la atención de toda la movida, en ningún momento pensamos en que las canciones tuvieran un hilo conductor. A lo mejor un día lo hacemos, pero no creo. Hay canciones que conectan con otras de épocas anteriores, o incluso de épocas futuras.

-¿Qué hay de verdad en las historias que se cuentan sobre ustedes?

-Es una actitud muy humana saltarse la verdad y mitificar las cosas. Se dice mucho sobre Ilegales, no todas ellas buenas o constructivas. Es cierto que hemos cometido muchos errores, también algún acierto de vez en cuando. Es una cuestión vital lógica, y además inevitable. Es imposible hacer tortilla sin romper los huevos. Nosotros hacemos cosas, y cuando haces muchas cosas puedes equivocarte. Si no haces nada nunca te equivocas, pero nos hemos mantenido vivos a nivel vital, a nivel creativo y desde luego muchas aventuras nos han situado en lugares de máximo riesgo y hemos corrido peligros que desde luego otros no han corrido por no arriesgarse. Estoy de acuerdo que mucho de lo que hemos hecho es criticable, ¿volvería a hacer lo mismo?, no, tomaría decisiones diferentes, pero lo vivido, vivido está.

-¿Cuál ha sido la última locura de Ilegales?

-En América ha habido momentos de determinados comportamientos autodestructivos. A veces asumimos conciertos donde el riesgo es máximo, el clima es de alta excitación y la gente está dispuesta a matarse. Hubo conciertos en los que los gases lacrimógenos no me dejaban cantar. Si no puedo respirar difícilmente puedo cantar, y si no puedo cantar, difícilmente acabe saliendo alguien vivo, ni ellos ni nosotros.

-¿Con qué mensaje llegan ante su primer concierto después de la cuarentena?

-Hemos cancelado todos los conciertos que teníamos, este va a ser el primer concierto desde que empezó la pandemia. Nos estamos poniendo en forma, ensayando y eligiendo muy cuidadosamente el repertorio para que resulte agradable, y lo suficientemente euforizante como para dar algo realmente valioso para el público. Últimamente preparamos todos los conciertos uno a uno. Queremos dotar al público de una fuerza suficiente, y por otro lado mantener toda la seguridad. Asistir a conciertos pero no se puede hacer eses cuerpo a cuerpo tan agradable que requiere el rock y otros tipos de música, porque ese contacto se da hasta en la iglesia.

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