Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La ingeniería de estructuras se reúne en la Politécnica: “El futuro es prometedor”

Los profesores Salvador Ivorra y Álvaro Cunha, invitados estrella de una cita que “pone a Gijón en el mapa”: “Hay proyectos muy potentes”

El profesor Salvador Ivorra, durante su ponencia telemática, ayer, en el congreso de dinámica estructural en la Escuela Politécnica. | Ángel González

El profesor Salvador Ivorra, durante su ponencia telemática, ayer, en el congreso de dinámica estructural en la Escuela Politécnica. | Ángel González

La Escuela Politécnica es ayer y hoy la sede nacional de la ingeniería más puntera. El complejo ha organizado la que es la segunda edición del congreso de dinámica estructural, unas jornadas de carácter nacional e itinerantes que pretenden dar a conocer las líneas de investigación en marcha que se antojan más prometedoras. Con decenas participantes –el plazo de inscripción, con unos 40 expertos, ya ha cerrado para garantizar un aforo de seguridad–, los dos actos centrales son las ponencias de Salvador Ivorra, experto de la Universidad de Alicante que intervino ayer, y el portugués Álvaro Cunha, que hablará hoy. “En este gremio no somos tantos, así que tener la oportunidad de reunirnos y compartir ideas siempre da lugar a nuevas colaboraciones. Los ingenieros de Gijón siempre han sabido organizar bien las cosas”, aplaudió Ivorra.

El de Alicante intervino por videoconferencia para exponer su actual línea de trabajo, que busca cómo proteger grandes chimeneas industriales en caso de terremoto. Para ello, Ivorra y su equipo están usando un reforzamiento de vidrio y fibra de carbono sobre mortero, recubriendo las superficies como cuando se enluce una pared. “El primer proyecto empezó hace cuatro años y los resultados están siendo muy prometedores. Ya hemos hecho cosas en Alicante, Valencia y Murcia y, bueno, esperamos que no haya que ponerlo de verdad a prueba nunca, pero parece efectivo”, razona el experto.

Ivorra pone a Italia como ejemplo de países cercanos que ya se han puesto las pilas. “Tienen más tecnología sísmica, también porque cada diez años tiene terremotos muy gordos, y como tienen mucho patrimonio construido quieren protegerlo. En España, también tenemos zonas sísmicas complicadas en Granada y el norte de Cataluña, donde hay placas que se tocan”, cuenta el profesor, que explica también que esta técnica que él está poniendo a prueba, en realidad, tiene aplicaciones más allá del ámbito industrial. “Se usa en determinados casos, sobre todo en edificios históricos, pero tiene usos más allá de los seísmos. Por ejemplo, este tipo de protecciones tendrían resistencia con presión de muros, y eso serviría para todas las construcciones de piedra que hay en Asturias”, concreta.

El Congreso de Dinámica Estructural, inaugurado ayer en presencia de la alcaldesa Ana González, terminará hoy con otra decena de ponencias, incluida la de Cunha. En palabras de Manuel Aenlle, profesor de la Politécnica y organizador de esta edición, el congreso “ayuda a poner a la EPI en el mapa” nacional de la ingeniería. La primera edición se celebró en Madrid en 2018, y la segunda se pospuso hasta ahora por la pandemia. Toma como sede la ciudad porque Aenlle fue uno de los promotores. “En una reunión entre compañeros en Roma se nos ocurrió hacer un congreso del gremio y salió bien”, cuenta el docente, que moderará hoy una mesa sobre el control de vibraciones.

Compartir el artículo

stats