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La Facultad de Comercio se rinde a “Típori”, el profesor que superó un ictus

La graduación del centro, que condecoró a los trabajadores sociales, se convierte en un tributo al docente jubilado José Manuel Menéndez

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La entrega de diplomas en la Facultad de Comercio de Gijón, en imágenes Ángel González

Una lección de estadística cantada, al ritmo de las coplas de carnaval de Jerónimo Granda, rompió ayer la solemnidad del acto de graduación de 220 egresados de la Facultad de Comercio, Turismo y Ciencias Sociales Jovellanos, donde hubo sendos reconocimientos por parte del centro: la insignia de oro al Colegio Oficial de Trabajo Social y una mención especial al profesor José Manuel Menéndez Estébanez, “Típori”, recibido en pie por sus antiguos alumnos con varios minutos de aplausos y algarabía como si fueran fans en un concierto.

El escenario fue el teatro de la Laboral, por cuyas tablas desfilaron a recoger sus diplomas parte de los 107 estudiantes del grado en Comercio y Marketing; 38 del grado en Turismo; 56 del grado en Trabajo Social; 7 del grado en Gestión y Administración Pública y 12 del máster universitario en Dirección y Planificación del Turismo.

Un acto que volvió a ser presencial este año tras el parón por la pandemia y en el que la directora general de universidades del Principado, Cristina González; la alcaldesa de Gijón, Ana González; el decano, Levi Pérez; y el rector, Ignacio Villaverde, tuvieron palabras de reconocimiento y aliento para los alumnos egresados. Entre otros mensajes, Cristina González les animó a seguir formándose y la Alcaldesa les recordó que son “el presente que construye el futuro”. También les daba la bienvenida, a los graduados en Trabajo Social, la presidenta del Colegio Oficial de Asturias, María Teresa Alonso, al recoger la insignia de oro que el centro concedió al colegio profesional, que desde 2014 está colaborando con la Facultad Jovellanos. Una insignia de oro en reconocimiento a su implicación en la mejora de la calidad, promoción y difusión de las actividades de la facultad. “Hay una indisoluble relación entre la academia y la profesión”, afirmó. Palabras que escucharon los alumnos egresados, a los que dio voz Lydia Castellanos Hevia, mejor expediente en el grado de Trabajo Social, quien recordó la carrera fue para los alumnos una carrera de retos y obstáculos, “pero no podemos dejar de lado los recuerdos que merecen la pena” de su etapa universitaria.

Entre ellos el que ayer les regaló un profesor que deja huella en la escuela tras 36 años en el departamento de Estadística e Investigación Operativa y Didáctica de la Matemática. El homenaje a José Manuel Menéndez Estébanez tenía que haberse producido en el verano de 2019, cuando se iba a prejubilar, pero un ictus primero y la pandemia después hicieron que no pudiera ser hasta ayer este reconocimiento para un profesor muy querido en la escuela y que conectaba especialmente con el alumnado, dentro y fuera del aula. Cuando ayer recogió su premio “Típori” confesó que cuando el decano le dio la noticia sintió pánico escénico después de 36 años dando clase, “porque sabía que la gente que viniera a verme, vendrían ‘a ver qué va a decir este elemento’, saben de sobra que no voy a limitarme a dar las gracias”. No defraudó.

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