Susto en Gijón por un niño de dos años que jugaba en el alféizar de la ventana de un tercer piso: "Fue una situación de pánico"

Los vecinos hicieron un colchón con varias sábanas y llamaron a la Policía por temor a que el menor, a cargo de una adolescente, se precipitase al vacío

El pequeño asomado al alféizar.

El pequeño asomado al alféizar. / Policía Local de Gijón

Susto en la calle Pola de Siero, en el barrio gijonés de Laviada, con un niño de dos años implicado. El pequeño estuvo a punto de precipitarse desde el tercer piso de su domicilio cuando estaba jugando, sin supervisión de un adulto, en el alféizar de la ventana. Agentes de la Policía Nacional y de la Policía Local socorrieron al niño desde el interior de la vivienda una vez que varios viandantes dieran aviso del peligro que corría el menor. "Escuchamos el estruendo de una maceta caer al suelo y fue cuando salimos a ver qué estaba pasando", recuerda Dianelis Galván, propietaria de la pizzería que se encuentra en los bajos del edificio.

Según fuentes policiales, el niño de dos años se encontraba a cargo de una adolescente, quien no se percató de lo sucedido. "Entre varios vecinos sacamos sábanas y hicimos un colchón por si se caía en lo que tardaba en acudir la policía", explica la testigo. Tras varios minutos de incertidumbre y angustia los agentes pudieron adentrar al pequeño en la vivienda, poniéndolo a salvo de una posible caída a la calle. "Fue una situación de pánico", señala Juan José González, responsable de uno de los bares de la vía y testigo de los hechos: "Al parecer tenía la cama al lado de la ventana, por lo que se subió y pudo abrirla".

Un instante de la intervención policial en la calle Pola de Siero

Un instante de la intervención policial en la calle Pola de Siero / LNE

Los hechos, en torno a las 12.00 horas de este miércoles, provocaron un gran revuelo entre vecinos, comerciantes y viandantes. Varios testigos aseguran que en la zona se llegaron a aglutinar cerca de 50 personas. "Le gritábamos que se metiera para adentro y que se sentara, pero era muy pequeño y solo se reía. No era consciente del peligro", apunta Soledad Martínez, de 88 años, una de las vecinas del edificio de enfrente que vivió los hechos desde la ventana de su vivienda: "Todavía tengo el susto en el cuerpo. Casi me da algo". "Fue una situación de nerviosismo máximo. Tengo un nieto de esa edad y solo con pensarlo se me estremece el cuerpo. Fue un susto muy grande", lamenta Jorge López, uno de los viandantes que presenció lo sucedido.

La intervención policial se saldó sin que el pequeño sufriese lesión alguna. Con el niño a salvo en el interior del inmueble, las autoridades pudieron localizar a la madre del menor..