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Las carreras y chapuzones caninos vuelven a la playa de San Lorenzo: "Se echaba de menos"

Los dueños de los perros celebran su regreso al arenal gijonés, pero reclaman un horario para mascotas en verano: "Hay hueco para todos"

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En imágenes: el regreso de los perros a San Lorenzo Marcos León

Un gijonés que este sábado se hubiera levantado de la cama despistado sin saber en qué día del año estaba lo habría tenido muy fácil para salir de dudas. Únicamente habría tenido que darse un paseo por el Muro de San Lorenzo y empezar a escuchar los ladridos y ver volar los frisbis en la línea del horizonte. Como cada 1 de octubre, la playa gijonesa, ya casi sin turistas, se llenó de perros. Los canes regresaron del exilio de la playa de El Rinconín y lo celebraron corriendo de un lado a otro, saludando a sus iguales y revolcándose por la arena, para gozo propio y desesperación de sus dueños que, al volver a casa, deberán tener la aspiradora a punto. El regreso coincide con la vuelta de un debate, el de si los perros deben tener sitio en San Lorenzo también en verano con un horario específico. "Se echaba de menos. Hay sitio para todos", afirman varios dueños de mascotas.

Este debate se plantea en el arenal casi siempre por estas fechas sin que de momento haya supuesto ningún cambio en los planes municipales. Hay muchos dueños de mascotas –la mayoría– a los que la playa de El Rinconín les queda muy lejos y les parece poco amplia. Así lo cree, por ejemplo, Ana Prendes, que acudió este sábado a San Lorenzo con "Ginny", su podenca, que se llama así por un personaje de la saga "Harry Potter". Ella vive en La Calzada, o sea que El Rinconín le queda en la otra punta. "Además, está llena de piedras, hace falta tener tiempo para ir hasta allí", narra. Cree que el Ayuntamiento debería levantar la mano en verano. "Las personas que tenemos mascota solemos ser responsables y procuramos que no quede nada sucio", relata. "Creo que en verano, al menos en junio o en septiembre, que no se va tanto a la playa, podrían tener su hueco", asevera.

Lo mismo creen Silvia Gimeno y Sandra Vega que acudieron a la vera del Cantábrico con "Buba", "Lala" y "Lola". Son vecinas del Centro y cuentan su problemática. "Todos los parques en los que se puede soltar a los perros nos quedan demasiado lejos y hay mascotas que necesitan, por su tamaño, una actividad diaria", argumentan. "Al final, entre el trabajo si te tienes que pegar una caminata diaria todo se hace más complicado", apostillan. Para ellas la solución pasa por establecer un horario en verano en el que se permita que los perros bajen a la arena cuando esta esté menos concurrida. "Sería ideal poder entrar de nueve de la noche a nueve de la mañana", apuntan.

También lo apoya Cristina Pérez, una ovetense con acento de Jerez que fue a la playa con su pareja, Nacho Blanco y su hijo Gael. Está embarazada y si todo va según lo previsto en poco tiempo podrá ir también a la playa con Kai, su segundo retoño. Su perro se llama "Deva", es un bichón maltés que no se llama así por la parroquia sino por una localidad de Rumania donde vivieron. Ella apoya lo de los perros. "Me encantan que estén. Creo que sería bueno que hubiera horarios", dice.

Por el contrario, Tania Álvarez es de las que piensan que todo está bien como hasta ahora. Su perro se llama "Nilo", como el río. "Ya tenemos varios meses al año", comenta. Ella, como el resto, disfrutó de una mañana soleada, la que recuerda que el otoño ya está encima y que hasta junio, los perros son protagonistas en San Lorenzo.

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