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El estado de la investigación médica en Asturias

La destacada labor del equipo del doctor Vizoso en el Hospital de Jove y el escaso apoyo institucional con que cuenta

El pasado 15 de noviembre, la RTPA ofrecía una impactante noticia relativa a la investigación médica, indicando que un 65% de los ensayos clínicos realizados en Asturias procedían del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) de Oviedo,siendo en su mayoría vinculados a Hematología y Oncología; al igual que, en los últimos años, el "acoplamiento" del nuevo HUCA había lastrado el número de estudios efectuados.

Esta noticia es particularmente relevante en tanto nos indica que investigar en Asturias es un privilegio de pocos hospitales (liderados por el HUCA) que gozan de la mayoría de recursos económicos en detrimento de otros de segundo nivel, con similar voluntad de investigar aunque con menores posibilidades para hacerlo.

En este sentido, un buen ejemplo sería el Hospital de Jove en Gijón que, a través de su Fundación de investigación dirigida por el Dr. Francisco Vizoso, ofrece una trayectoria investigadora indiscutible ya destacada en un artículo previo a raíz del descubrimiento de la ausencia de una proteína específica (metaloproteasa -1) en el cáncer de mama infiltrante y su significado clínico. Hoy día vuelve a ser noticia por el resultado de su investigación sobre las células madre uterinas.

Personalmente conozco al Dr. Vizoso desde hace 30 años, cuando ambos comenzamos nuestra singladura investigadora en Patología Mamaria. Desde su inicio, Vizoso destacó por su gran capacidad investigadora ya que disponía de la intuición científica -para saber dónde buscar- y tenacidad precisa para concluir con éxito una investigación.

Si bien el Dr. Vizoso se polarizó en el campo de la bioquímica celular y yo me concentré en el tema del "screening" -cribado- selectivo del cáncer de mama, ambos padecimos el escaso reconocimiento de los gestores hospitalarios en nuestra labor investigadora, realizada después de la jornada asistencial y careciendo de financiación adecuada.

En su actual proyecto, aparte de la investigación sobre las células madre uterinas, el Dr. Vizoso ha debido acudir al sector privado en busca de financiación; lo que, intuyo, se puede atribuir a una insuficiente financiación pública (del FIS y del FICYT).

En cualquier país avanzado, este proyecto tendría una financiación pública garantizada, pero en España se suele primar el apellido del investigador y el centro de procedencia sobre su capacitación o el tema que investiga.

Analizando los resultados preliminares y expectativas de este proyecto del Dr. Vizoso y la Fundación FICEMU sobre las células madre del cérvix uterino, considero que puede ofrecer un sinfín de posibilidades terapéuticas en el terreno de la medicina regenerativa, antiinflamatoria y anticancerosa. Sin embargo, a mi criterio, la patología "diana" debería establecerse progresivamente según los resultados de los ensayos clínicos requeridos por la Agencia Española del Medicamento yProductos Sanitarios para aceptar su indicación terapéutica. Serán ensayos clínicos en fase I (seguridad del fármaco), Fase II (su eficacia) yFase III (comparar el nuevo fármaco con el habitual o un placebo, mediante estudios prospectivos aleatorios)y la eventual Fase IV(para seguimiento prolongado o búsqueda de otra indicación de tratamiento sobre laya establecida); exigiéndose 50-100 pacientes en las fases I-II y un mayor volumen de pacientes (hasta más de 1.000) en las fases III-IV.

Por consiguiente, aun cuando los resultados preliminares de la "fase experimental" del proyecto sean muy prometedores y ante la expectativa de su comercialización, procede ser cauto porque, para obtener resultados definitivos, se precisará un período de varios años donde pueden surgir un cúmulo de variables imprevistas que impidan la progresión de ensayos clínicos de fase I-II a III-IV. Una de ellas puede ser la inducción de tumores observada en las "células madre" embrionarias, lo cual, hasta la fecha, se descarta en las células madre uterinas puesto que,"in vitro", paralizan su proliferacióncuando se han duplicado 45 veces (Revista Salud, mayo 2010).

Hasta la fecha, según los datos facilitados por el equipo investigador, sabemos que las células madre mesenquimales del cérvix uterino son más potentes que otras células madre (embrionarias -del cordón y placenta- o adultas extraídas de la grasa y médula ósea) porque, "in vitro" y mediante inductor químico, ofrecen una mayor capacidad de transformación en células adiposas, óseas, musculares y, especialmente, neuronas (un dato fundamental para tratar patologías degenerativas). Además, se obtienen de forma inocua, mediante citología ginecológica, y elaboran un producto muy activo llamado"secretoma" que, presuntamente, justifica su acción terapéutica.

Recientemente, el Dr. Marcelo Palacios, autoridad en materia de Bioética, ha ofrecido una conferencia en el Club LA NUEVA ESPAÑA de Gijón sobre las células madre y trató la cuestión desde un punto de vista ético; pronunciándose a favor de su uso terapéutico (aunque no con fines reproductivos) y lamentando el escaso avance científico para este uso terapéutico, pese a la ingente cantidad de recursos que se destinan en el extranjero (LNE, 10-1-2017);p osiblemente, añado, por utilizar "células madre" adultas de grasa en sus estudios, lo cual ratificaría lo previamente dicho.

En definitiva, ante el proyecto de células madre uterinas que desarrolla el equipo del Dr. Francisco Vizoso, solo puedo manifestar mi pleno apoyo pero también mi lamento.

Apoyo, porque considero que es una línea de investigación decisiva con un potencial curativo de inmensas proporciones aunque aún debe contrastarse su previsto beneficio clínico con sus posibles efectos secundarios, mediante los oportunos ensayos clínicos.

Lamento, porque la Sanidad Pública parece inhibirse de un proyecto tan relevante; el cual, para poder seguir adelante, ha debido acudir a la iniciativa privada. Porlo tanto, procede que el Ministerio de Sanidad yla Consejería de Sanidad del Principado opten por incrementar su grado de compromiso institucional y económico ante el mismo; sin esperar a "ponerse la medalla"cuando, en un futuro,p ueda resultar un éxito. Simultáneamente, se demostraría quela investigación médica en Asturias implica algo más que un privilegio minoritario de un hospital de élite y que, con el apoyo adecuado, una mente brillante puede investigar, incluso, en un "hórreo".

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