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Iván Pérez del Río

Gestión de Marín “0”, ¿y el resto?

La responsabilidad de la actual dirección del PP y la necesidad de recuperar el espíritu de Pilar Fernández Pardo

El presidente del PP de Gijón, Mariano Marín, ha sido requerido para dar explicaciones de su gestión. Lo tiene muy fácil. Su gestión al frente del PP de Gijón ha sido “0”. Un partido que en tiempos no muy lejanos contaba con actividad y presencia numerosa de afiliados en la sede y que tenía además una fuerte sinergia con el grupo municipal. En la presidencia de Marín todo se ha venido abajo.

El PP es un partido presidencialista. Todo pasa por el presidente. Pero sería un gran error considerar que del presidente es toda la responsabilidad. Llama mucho la atención que se solicite rendición de cuentas (por parte de miembros de la misma junta directiva) precisamente ahora.

Hay personas que fían su militancia y su transitar de cargo en cargo en hacer “lo que digan desde arriba”. Son personas muy hábiles para detectar a quién conviene seguir en un momento concreto. Si les piden silencio, guardan silencio. Si les piden firma, firman. Si les piden armar la gresca, la arman. Este tipo de personas pueden estar en un cargo sin abrir la boca cuatro años seguidos hasta que el que reparte cargos da la señal. Es una actitud hipócrita, mediocre y mezquina. Estas personas no aportan nada en política, son una rémora que impiden el avance a cada paso y que solo velan por su propio interés. El PP de Asturias, en concreto el de Gijón, es una fábrica de producción a gran escala de este tipo de perfil.

No estoy a favor de la gestión de Mariano Marín, pero creo que quien ha de rendir cuentas no es solo él, sino la junta directiva al completo. Hace unas semanas hubo una junta local, solo levantaron la voz dos o tres personas. La junta local estuvo sin convocarse durante mucho tiempo y la colaboración con el grupo municipal ha sido nula, nadie ha levantado la voz.

La única vía para que el PP de Gijón levante cabeza es que se fíe a su grupo de concejales (únicos representantes del partido ante los gijoneses), y ponga un acento mayor en Nuevas Generaciones (los únicos que han seguido convocando juntas y trabajando). La reconstrucción del partido tiene que empezar desde ahí, y también por volver a donde quedó detenido, a la junta de Pilar Fernández Pardo. Tanto ella como los que integraban aquella junta son claves para que el partido pueda avanzar. Sería totalmente baldío pretender reconstruir el partido sin contar con la persona que lo lideró en su momento de mayor cota de participación, número de votos y que facilitó el primer gobierno de derechas en nuestra ciudad. Los que firman tras un “largo silencio” y que en su hoja de servicio a lo largo de los años tienen la misma actitud recurrente, sobran de esta reconstrucción. Junto a Marín, a estos también habría que pedir cuentas.

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