Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Eloy Méndez

Taza y media

Eloy Méndez

Ingenio escrito y hablado

El café se quedó frío en aquella conversación porque atender a Carmen Gómez Ojea no invitaba a dar sorbos sino a absorber cada una de las frases que soltaba como dardos certeros hacia diferentes dianas. Hablaba con tanta seguridad como aplomo, invitando a la reflexión, a menudo, profunda. Y con una naturalidad aplastante, como si se supiera de memoria cada una de las frases ingeniosas que compartía sobre la mesa. Escucharla no era exactamente como leerla (eso ocurre con cualquier hijo de vecino), pero sí una experiencia también muy recomendable. Saltaba de tema en tema, como si estuviera haciendo un resumen de su vasta creación, por encima de todo, heterogénea. Hubo más cafés después de aquel primer café. Y todos se quedaron fríos.

Compartir el artículo

stats