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Iván Pérez del Río

La mejor Asturias

Ante el inicio de un nuevo curso político que culminará en unas elecciones

Empieza un nuevo curso político, este muy especial porque culminará con elecciones. Algunos partidos políticos entre gestionar problemas internos y elegir a su candidato/a les pasará el curso "volando", si la labor política de oposición brilló por su ausencia en tres años este último será un "visto y no visto".

Hace tres años Adrián Barbón se presentó a las elecciones autonómicas con "la mejor Asturias", un paquete ambicioso de 400 medidas que abordaba los grandes problemas de nuestra región. Quizás uno de los retos más grande de un político en Asturias no sea tanto apuntar los problemas o dar algunas soluciones, sino revertir ese carácter asturiano que navega entre verlo todo "negro" o sumirse en el mortífero "ye lo que hay". El PSOE supo apuntar muy bien en el 2019 a ese reto invitando a la sociedad a recuperar y trabajar por una "mejor Asturias". Una mirada optimista, frente a la negrura del análisis apocalíptico.

El PSOE asturiano ha sabido transmitir ese optimismo, también la sensación de cambio y no de continuismo (aunque sea el mismo partido en el Gobierno astur) y, por último, una cercanía abierta y dialogante que la ciudadanía siempre agradece.

Según anunció el presidente regional, para este último año de legislatura se abordarán temas tan nucleares como: recortar la burocracia para facilitar la actividad empresarial y elaborar un nuevo presupuesto centrado en la juventud, el reto demográfico y el empleo de los fondos europeos. Todo ello urgido en la necesidad de acelerar la transformación digital y ecológica de nuestra región.

Los socialistas asturianos no dudan, ya saben quién será su candidato y este curso que iniciamos seguirá siendo de trabajo por Asturias, con objetivos previamente anunciados. También tocará la elaboración de un programa que dé continuidad al trabajo de estos cuatro años.

Frente a esto, ¿se ha construido alguna alternativa en estos últimos tres años? ¿se ha ejercido una oposición constructiva para colaborar a esta "mejor Asturias"? Responder a estas preguntas quizás nos lleve a sumirnos en un silencio casi sepulcral. Muchas áreas de gobierno han carecido de oposición política, algunos diputados de la oposición puede que ni conozcan qué temas son de su competencia.

Ahora tocará hacer los típicos programas electorales. No es lo mismo elaborarlos desde la base de un trabajo previo que partiendo de cero o de menos uno. Cuando se improvisa se tiende al plagio, a las ocurrencias, y a pintar paisajes apocalípticos. Estas tres acciones construyen más bien poco.

Los que hace tres años decían estar "centrados en tú futuro", parece que no consiguen tener claro ni tan siquiera su propio futuro.

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