13 de abril de 2008
13.04.2008

Al menos ocho muertos y 50 heridos al estallar una bomba en una mezquita en Irán

13.04.2008 | 02:00

Bagdad
El clérigo chií Moqtada al Sadr no será tratado como un enemigo por los Estados Unidos si opta por jugar un papel pacificador en la política iraquí, según señaló ayer Robert Gates, secretario de Defensa. «Queremos que trabaje en el proceso político de Irak. Tiene un gran número de seguidores y creo que es importante que sea parte del proceso si no lo es aún», apuntó. Gates también insistió que tanto él como altos mandos militares del Ejército norteamericano están de acuerdo con la decisión del presidente George W. Bush de suspender indefinidamente la retirada de las tropas de Irak a partir del verano.
Mientras, George W. Bush reconoció ayer que en 2006 estaba preocupado por un posible fracaso en Irak, pero que declaró públicamente estar ganando porque necesitaba mantener alta la moral. «Estaba preocupado. Lo estoy cada vez que parece que vamos a fracasar en Irak. Durante una entrevista desde su rancho de Texas, Bush dijo que «pensé que estaba fracasando» y elevó el número de soldados en la zona.

Por otro lado, tropas estadounidenses e iraquíes abatieron la pasada madrugada a trece hombres armados en los alrededores del barrio bagdadí de Ciudad Sadr, de mayoría chií.
Teherán

Al menos ocho personas murieron y otras 50 resultaron heridas ayer por el estallido de una bomba en una mezquita de la ciudad de Shiraz, en el centro del país.


El atentado se produjo durante el rezo de un imán en la mezquita de Shohada. La agencia informativa Fars informó que es probable que el número de víctimas se incremente, porque varios heridos están en situación crítica.


Fuentes oficiales iraníes desmintieron ayer, por otro lado, que se produjera un enfrentamiento entre varias patrulleras de la armada con el buque de guerra estadounidense USS Typhoon. El fuego cruzado habría tenido lugar el pasado jueves en aguas del Golfo Pérsico, según informó la CNN. Un funcionario iraní aseguró que el contacto se limitó a una conversación entre las tripulaciones. «Las patrulleras iraníes estaban realizando una misión rutinaria», explicó el funcionario de Teherán, que añadió que los marinos iraníes «realizaron preguntas sobre el buque en lo que es un procedimiento común ». «Los estadounidenses intentan mostrar que la situación en el Golfo es crítica para establecer una presencia militar permanente de Estados Unidos».

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