La batalla europea por el presupuesto de la Unión ya ha comenzado. El presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli, y los negociadores de la Eurocámara lamentaron ayer la propuesta presentada por el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, para el presupuesto de la Unión Europea (UE) en el periodo 2021-2027. Sassoli advirtió además que la Eurocámara la rechazará si se presenta en la forma actual. En el debate planea la sombra del Brexit y si la salida del Reino Unido supondrá que se debilite la política europea con un presupuesto menor.

El tijereteazo presupuestario que plantea el Consejo Europeo (en el que están representados los gobiernos de los estados miembros), supone un descenso de un 14% en los fondos agrarios de la PAC y de un 12% en los fondos estructurales de cohesión, todos ellos claves para España y para Asturias en particular.

En sendos comunicados, el presidente de la institución y sus negociadores tildaron el plan presupuestario de "decepcionante" y de "muy lejano a lo que se necesita" para financiar los programas europeos, ya que contempla una dotación muy inferior a la que había planteado el Parlamento Europeo e introduce recortes en las partidas de cohesión y Política Agraria Común (PAC).

"Le agradezco al presidente Charles Michel el trabajo que ha hecho, pero la propuesta que ha presentado está muy lejos de lo que es necesario para financiar los nuevos programas de la UE y los tradicionales", advirtió Sassoli.

El presidente de la Eurocámara señaló además que la propuesta "no difiere mucho" de la que había planteado la anterior presidencia semestral del Consejo, a la que el Parlamento ya se había opuesto mayoritariamente.

Según el italiano, la propuesta "contradice las ambiciones que los Estados miembros se han puesto como prioridades" y "va en la dirección de los que piensan que el Brexit es menos Europa y por tanto menos presupuesto".

Además, Sassoli advirtió de que la Eurocámara, que tiene la capacidad de vetar el presupuesto, "no está dispuesta a apoyar un acuerdo a cualquier precio".

En la misma línea se pronunciaron los negociadores parlamentarios del presupuesto para los próximos siete años en representación de cinco de los siete grupos de la Eurocámara (todos salvo la ultraderecha y la Izquierda Unitaria Europea). Criticaron a los países que "se centran excesivamente en el 'cuánto doy y cuánto recibo a cambio'", ya que, afirmaron, los beneficios de pertenecer a la UE compensan de sobra el coste de contribuir a su presupuesto".

"Si decidimos no invertir juntos ahora, pagaremos un precio más alto más tarde. La propuesta de hoy socava seriamente la credibilidad de la nueva agenda política", advirtieron los negociadores de los grupos popular, socialdemócrata, liberal, verde y conservador. Los presidentes de los cuatro principales grupos proeuropeos (Partido Popular Europeo, Alianza de Socialistas y Demócratas, Renovar Europa y los Verdes/ALE) ya habían enviado una carta al presidente del Consejo Europeo con estas mismas advertencias.

Los jefes de Estado y de Gobierno de la UE comenzarán el próximo jueves una cumbre en la que abordarán esta nueva propuesta, que ya ha generado divisiones entre los Estados miembros partidarios de una dotación mayor y los que optan por la austeridad.

Las que hasta ahora han sido las dos principales partidas del presupuesto (fondos de política de cohesión y agricultura) se ven relegados por los aumentos del dinero dedicado a la inmigración y la gestión de fronteras. La propuesta presupuestaria mantiene los 7.500 millones del Fondo de Transición Justa y con el mismo sistema de reparto que ha criticado España.