27 de agosto de 2010
27.08.2010

Castropol quiere al cura bueno e implicado

Los vecinos se refieren a Viego como una persona entrañable e inteligente y valoran su integración en las cosas del pueblo

27.08.2010 | 02:00
Castropol quiere al cura bueno e implicado

«Se involucró mucho en el pueblo y sabe hablar y llegar a la gente, tiene carisma»


<Antonio Díaz-Canel
>

Vecino

Castropol, T. CASCUDO


Por su bondad, su inteligencia y su implicación con el pueblo. Son algunas de las razones que esgrimen los vecinos para retener a su párroco Manuel Viego. No quieren que se marche a Gijón por «la gran labor» realizada en Castropol. Aún así su traslado no tiene marcha a atrás (este periódico intentó ayer sin éxito recabar la versión del Obispado) y a finales de mes comenzará a trabajar en el barrio gijonés de El Llano.


Dice el castropolense Antonio Díaz-Canel que lo que hace diferente a Viego es su carisma: «Ha sabido involucrarse mucho en la vida del pueblo y llegar a los jóvenes». Además, valora su capacidad de comunicación: «Sabe hablar y llegar a la gente; hace que todos estén atentos en misa». Sobre sus homilías también habla el comerciante Juan Carbajales: «Sus misas son cortas y concretas, muy actuales. Siempre intenta sacar al Evangelio del día consecuencias actuales y eso es algo que no vi en ningún otro cura».


Carbajales cuenta que si el pueblo no quiere la marcha de Viego es porque es «una persona muy agradable, comunicador e inteligente que participa en cualquier actividad». Además, este castropolense reprocha el modo de actuar del Obispado al darles una decisión cerrada: «Como feligreses debemos decirle al Obispado que nos lo quitó a traición, sabíamos que las firmas no iban a servir para nada». Aún así, añade que sólo entiende su marcha porque «por su capacidad se merece algo mejor. Dadas las necesidades de la iglesia debe hacer su labor pastoral en otro sitio donde le necesiten más». Otro de los factores que valoran los vecinos es la implicación de Viego con la juventud. «Es lo que se necesita para que los jóvenes sigan yendo a misa», cuenta Cristina Mato, que lleva años veraneando en Castropol.


Explica que Viego da la paz a todos los niños presentes en sus misas y les regala caramelos cuando finaliza la homilía. También Sol Zapatero valora su trabajo con los jóvenes y se refiere al párroco gijonés como una persona muy entrañable: «Habla con todos como si fuera de la familia. No le importa que vayas a misa sino atender a las personas en casa. Es muy especial».


Los vecinos lamentan su marcha porque creen que será difícil encontrar a alguien como él. Desde luego le ha dejado el listón muy alto a su sustituto, el profesor del Seminario de Oviedo Jorge Cabal.

«Es una persona joven y es lo que se necesita para que los jóvenes sigan yendo a misa»


<Cristina Mato
>

Veranea en Castropol

«Es muy entrañable y además habla con todo el mundo como si fuese de la familia»


<Sol Zapatero
>

Vecina

«Su homilía es corta y concreta; además intenta actualizar el evangelio»


<Juan Carbajales
>

Comerciante

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Lo último Lo más leído
Enlaces recomendados: Premios Cine