22 de febrero de 2018
22.02.2018
Los problemas del sector primario en la comarca

El Principado insta a asumir la norma de los purines y hacer la inversión precisa

"El nuevo sistema ha venido para quedarse, este año tiene que ser de transición para adaptarse", dice el director general de Ganadería en Otur

22.02.2018 | 02:00
Un momento de las jornadas celebradas ayer en Otur.

Los ganaderos no tendrán mas remedio que adaptarse a la nueva normativa y cambiar la forma de echar purines a las tierras a partir de 2019. Así lo aclaró el director general de Ganadería, Ibo Álvarez, en la jornada técnica dirigida a profesionales del sector que todos los años celebra la cooperativa "Campoastur" en Otur (Valdés).

Álvarez indicó que la medida decretada por el Ministerio de Agricultura, que traspone una directiva europea para evitar las emisiones de amoniaco a la atmósfera, "ha venido para quedarse". Según informó el director general de Ganadería, el Principado logró que durante un año (el presiente 2018) no se aplique de forma taxativa el Real Decreto 980/2017, "pero no sabemos lo que pasará el año que viene porque no sabemos qué hará el Ministerio de Agricultura".

Es por ello que el Principado invita a los ganaderos a estar atentos y renovar la maquinaria parar poder seguir echando el purín en las tierras con todas las garantías legales. "Este año tiene que ser de transición para adaptarse y adquirir la maquinaria adecuada", explicó Ibo Álvarez en Otur.

El Ministerio de Agricultura pondrá en marcha una línea de ayudas a la renovación de los aparatos, algo que también hará el Principado a través de otras subvenciones: los planes de mejora.

En el ámbito ganadero, este nuevo reto no sienta muy bien. La mayor parte de los ganaderos que se encontraban en la jornada de ayer, casi un centenar, manifestaron su preocupación. María Cruz Fernández Rodríguez, presidenta de Campoastur, actuó de portavoz: "Esperamos que sea un cambio lo menos problemático posible para el sector", dijo. Según Fernández, "seguro que será costoso y el problema en Asturias es la orografía". "Estamos preocupados porque no todas las zonas son llanas ni todos tenemos grandes fincas que explotar", añadió.

En la jornada de ayer se explicó que por las características específicas de Asturias se establecen excepciones a la prohibición de usar sistema de plato o abanico y cañones para echar purines en las tierras. En 2018 podrán seguir usando el purín cómo se hacía siempre los recintos con Sistema de Identificación Geográfica (SIGPAC) con pendientes medias superiores al 10 por ciento, los recintos SIGPAC de tamaño inferior a 0,5 hectáreas, cuando el resto de las parcelas de la explotación representen una superficie inferior al 50 por ciento de la superficie total neta de la explotación o menos de dos hectáreas; cuando el resto de las parcelas representes una superficie superior al 50 por ciento de la superficie total neta (siempre que los purines procedan de ganado bovino y de fosa estanca y cubierta, y se aplique en días de temperatura media inferior de 12 grados centígrados) y cuando se trata de parcelas agrícolas en las que se realice un tratamiento posterior, a través de enterramiento por arado y en las próximas 24 horas.

El enterramiento de los residuos en el menor tiempo posible tras su aplicación es otro de los frentes que tienen los ganaderos. En Asturias, este año no estarán obligados los profesionales que acrediten tipos de cultivo mediante siembra directa o mínimo laboreo, utilización en pastos o cultivos permanentes o cuando la aportación de estiércol sólido "se realice en cobertera con el cultivo ya instalado".

Las ayudas de la Política Agraria Común (PAC) se condicionan al cumplimiento de las nuevas normas.

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