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Foro Comunicación y Escuela

"Es importante cuidar el corazón desde niños", advierte la cardióloga de Jarrio

La coañesa Fátima Pérez alerta en una charla con alumnos de Vegadeo sobre la obesidad infantil y ve clave las buenas prácticas en la familia

Fátima Pérez recibe la estatuilla del Foro Comunicación y Escuela de manos de los alumnos Martín Argüelles (a la izquierda) y Alejandro González. | T. Cascudo

"El corazón hace un poco de magia y es lo más bonito. Por sí mismo, sin que nadie se lo mande, genera la electricidad que necesita para funcionar". Con palabras sencillas y respondiendo a todas las curiosidades, la cardióloga del hospital de Jarrio, Fátima Pérez, trató de convencer a los escolares de quinto de Primaria del Colegio Jovellanos de Vegadeo de la necesidad de atender bien a uno de los órganos más importantes del cuerpo humano. "Es muy relevante empezar a cuidar el corazón en la infancia porque, si lo mantenemos a lo largo de nuestra vida, vamos a tener mejores resultados", señaló la doctora, natural de la localidad coañesa de Cartavio y que ejerce en el centro del Noroccidente desde hace poco más de un año.

La cardióloga, en un acto organizado por el Foro Comunicación y Escuela, apostó por inculcar a los niños la necesidad de comer de manera sana y equilibrada. Y de hacer ejercicio físico. "Por mucho que les digamos lo que tienen que hacer, mal vamos si en casa no se hacen las cosas adecuadamente. Todos debemos hacer un esfuerzo", señaló Pérez, que también hizo hincapié en el aumento de la obesidad infantil. La médica quiso que los niños comprendieran que muchas veces el corazón "se pone malito" por las malas prácticas de años. "Nos empezamos a preocupar cuando ya está el problema. Te llega a la consulta un paciente de 40 años que acaba de tener un infarto y no sabe por qué, pero empiezas a preguntarle y resulta que fuma dos paquetes al día, tiene el colesterol alto o ha consumido drogas en la juventud. Piensas que lo que sería raro es que no le hubiera pasado", afirmó.

La cardióloga se refirió al ejercicio en Jarrio, un centro en el que confiesa estar "contentísima". "No he recibido nada más que facilidades para poder organizarme y sacar el trabajo adelante. He mejorado mucho mi calidad de vida, vivo mejor, mucho más tranquila y puedo hacer lo que me gusta, que eso siempre es una felicidad", señaló. Tras ejercer también en los hospitales del Nalón y de Cangas del Narcea, Fátima Pérez defiende el trabajo en los centros comarcales porque "la cardiología es la misma y el trato es más familiar". Ella recibe ahora apoyo de dos profesionales del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) dos días a la semana, pero confía en que Jarrio pueda cubrir la segunda plaza disponible en el servicio.

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