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Javier Ciervo

Un millón

Javier Cuervo

Música para neoidiotas

Desde que se puede expresar el odio anónimamente en las redes sociales se ve que es imposible hacerse entender por quien no tiene entendimiento o no quiere usarlo. Contar que la cantante Shakira, esposa del barcelonista Piqué, se enfrenta a seis delitos por haber defraudado (presuntamente) 14,5 millones de euros

Shakira ha sido muy criticada por no haber participado en las escaramuzas melódicas de Cúcuta, en la guerra colombiano-venezolana de los conciertos, donde sí estuvieron Alejandro Sanz, Maluma y el moroso fiscal Miguel Bosé (dicho sea sin homofobia), atendiendo la llamada del multimillonario (no se lea en esto plutofobia) Richard Branson. El concierto Venezuela Aid Live irritó a Roger Waters, el bajista de "Pink Floyd", quien ve más problema en el dueño de Virgin que en Nicolás Maduro. A estas alturas, la columna, además de intolerablemente tibia con Maduro, parece contraprogresiva respecto al rock.

Los cantantes, como famosos, se han vuelto ideológicamente imprescindibles. Y no, abuelito, no es como en el tiempo de los cantautores comprometidos, porque entonces lo ideológico estaba en que cantaban versos contra la dictadura y ahora cantan el tremendismo emocional de siempre y sólo están en contra del sistema fiscal que paga el Estado del bienestar. Y así se entiende todo.

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