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Pablo, Pablito, Pablete... Xixón

El anónimo contra el concejal gijonés del PP Pablo González

El anónimo que ha hecho saltar por los aires, otra vez, al PP asturiano pide a gritos la intervención de la lingüística forense. Ya saben, una ciencia todavía en pañales que, en una de sus múltiples facetas y mediante el análisis del lenguaje, consigue establecer patrones que llevan a los cuerpos de seguridad al descubrimiento de los autores de textos relacionados con algún hecho delictivo. El caso más célebre de aplicación de la lingüística forense a la resolución de un crimen seguramente es la detención del famoso "Unabomber", que durante décadas envió explosivos a universidades y compañías aéreas (causando muertes y heridos) y que fue localizado gracias al análisis de los escritos y manifiestos con los que publicitaba sus acciones. Una serie en Netflix narra los acontecimientos y la lucha de algunos investigadores para que sus conclusiones sobre expresiones, giros, dialectalismos o tics lingüísticos del terrorista fuesen tenidos en cuenta para determinar su identidad, como así fue al final.

A un profano, pero aficionado, dos cosas le llaman la atención a primera vista del escrito amenazante contra el concejal gijonés del PP Pablo González. La primera, el encabezamiento "Pablo, Pablito, Pablete", latiguillo inconfundible del periodista radiofónico José María García referido al expresidente de la Real Federación Española de Fútbol don Pablo Porta. ¿Señala este uso a un autor de aficiones radiofónicas y futboleras, o es producto de la cultura popular más simple y extendida, y de un carácter jovial y cachondo que es capaz de estar relajado hasta a la hora de amenazar? ¿Tiene Luis Venta, autor del envío, según las grabaciones y por confesión propia, esas querencias por el fútbol y por José María García? ¿Alguien lo recuerda hace años confesando haber pasado la noche pegado al entonces "transistor" para escuchar el consabido "Pablo, Pablito, Pablete"?

La segunda cosa llamativa es el uso, por dos veces, del topónimo Xixón en el escrito. De las cuatro ocasiones en que en el escrito amenazante se cita a la ciudad, dos se hace en su versión castellana y otras dos en su forma asturiana. Las dos primeras se escoge la forma castellana; las dos siguientes, la asturiana. Teniendo en cuenta que la sospecha sobre la autoría del escrito parece apuntar, si no al mensajero directamente, Luis Venta, sí, desde luego, a alguien del PP implicado en la guerra interna entre cherinistas y malladistas, ¿se compadece con nuestros conocimientos de la realidad social de la villa de Jovellanos que alguien del PP utilice por escrito el topónimo Xixón? ¿No son refractarios estos conservadores xixoneses al bable en todas sus formas y expresiones conocidas? ¿Y qué me dicen de que lo haga de forma tan equilibrada (dos y dos veces) y en el orden en que lo hace (primero en castellano, luego en asturiano) tal cual se representa en la forma oficial del conceyu que es Gijón/Xixón, como queriendo adaptarse a la realidad administrativa?

Algunos interrogantes que deben ser resueltos por los expertos, una nueva titulación para la Universidad asturiana, si es que no existe ya.

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