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Un Suroccidente aislado, que no callado

La pasividad de un Gobierno que condena el presente y el futuro de una comarca asturiana

Lo que está sucediendo con las infraestructuras en el Suroccidente asturiano o mejor dicho, lo que no está sucediendo, ha colocado a nuestra comarca en un situación de auténtico abandono que no hace más que agravar la incomunicación, el deterioro, el aislamiento y la exclusión social de una comarca que tiene derechos, sí, unos derechos que no se le reconocen. Mientras escuchamos el discurso del gobierno día tras días prometiendo políticas reales y medidas para frenar la sangría demográfica de la zona rural asturiana, al mismo tiempo que se repiten esas palabras vacías, lo que en realidad se queda desierto es, entre otros, el Suroccidente.

El derribo del puente de La Barrosa por problemas estructurales ha cortado la autovía A-63 y nos lleva otra vez al pasado, a volver a conducir por la nacional 634 y a volver a subir a La Espina, igual que hace cuarenta años. Pero hay más, las obras de la carretera entre Navelgas y Naraval están suspendidas y quizás lo sigan hasta que algún día, quién sabe cuándo, se acaben las obras del tramo entre Cornellana y Salas, retrasado por el famoso argayo que mantuvo cortada esta vía durante meses, y que por otra parte también tiene pendiente del desdoble entre Salas y La Espina.

Decía Antonio Machado que “hoy es siempre todavía”, y supongo que ese debe de ser el eslogan por el que se guía este gobierno: todavía todo por hacer. Ante esta situación desoladora y que lamentablemente no es nueva para quienes vivimos o sobrevivimos en esta comarca, no queda otra que arremangarse y salir a la calle a reivindicar lo que nos corresponde por derecho y se nos niega por capricho. La falta de empatía del PSOE con la zona rural asturiana es ofensiva, duele, excluye y sobre todo dinamita todos los discursos de quienes desde sus puestos de responsabilidad son unos auténticos irresponsables.

¿De verdad alguien se ha parado a escuchar las necesidades de los ganaderos, de los agricultores, de los empresarios, de los emprendedores de las personas mayores o de los chavales que viven aquí? nadie les escucha o lo que es peor, si se les escucha nadie les aporta soluciones. Porque no hace falta ser doctor honoris causa para saber que para que un territorio se desarrolle, para que se pueda vivir en él, para que resulte rentable asentar una empresa o empezar una vida es necesario contar con buenas comunicaciones. No reclamamos nada que no nos corresponda, somos asturianos de pleno derecho que demandamos unas carreteras dignas.

Es por eso que una vez demostrado que el socialismo no ha sabido dar respuesta a las necesidades de esta comarca tenemos que movernos como sociedad. Porque la realidad es una sola, y por mucho que traten de enmascarárnosla con palabrería que estamos agotados de escuchar, por muchas promesas electorales y muchos retos demográficos y análisis sesudos que nos repitan, lo que es tangible es que a día de hoy estamos aislados y prácticamente incomunicados, pero lo que no vamos a seguir es callados.

Esta pandemia nos ha hecho reflexionar mucho, muchísimo y a mi entender, como presidente del Partido Popular de Tineo, nos ha demostrado que para llegar al logro colectivo es necesario el compromiso individual. Un compromiso que además, va más allá de siglas, es una cuestión de arraigo, de justicia social y de sentido común. Es el momento de reivindicar nuestros derechos porque tenemos ilusión por el presente y por el futuro en nuestra comarca, por vivir aquí y ganarnos la vida aquí. Seguro que prefieren que sigamos callados, pero les aseguro que esta comarca, pese a todo, pese a ustedes, sigue viva.

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