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Herminia Vega sopla cien velas

La hija de "Amalia la tocinera", histórica de la sociedad "La Peruyal", celebra su centenario rodeada de sus hijos, nietos y bisnietos

Titu Manzano, José Ordiales, Mini Ordiales, Thais Ordiales, Justo Manzano y, delante, Belén Iglesias y Herminia Vega, en Arriondas, ayer. C. CORTE

"Tener y dar mucho cariño y llevar una vida tranquila" son para Herminia Vega Sánchez las claves de la longevidad. El consejo no es baladí si se tiene en cuenta que esta parraguesa sopla hoy cien velas en Arriondas. Su único deseo para una fecha tan señalada lo tiene claro: estar con los suyos. Y como los deseos de la matriarca son órdenes, el clan familiar ha hecho un esfuerzo para cuadrar agendas y que no falte nadie en el aniversario. De Canarias, Madrid, Lugo, Gijón y Pola de Siero llegan hoy sus siete nietos para arropar "a la abuela más cariñosa" en una fecha tan señalada. También sus bisnietos Jorge y Pablo Escandón, de 11 y 7 años, ayudarán a Vega a soplar las velas. "Mi familia me trae en bandeja, no me falta de nada", presume la centenaria, que ayer ya recibió por adelantado algunos regalos como un ramo de flores del colectivo "Paco's group".

Herminia nació en 1916 en el barrio de La Peruyal y lleva "toda la vida" colaborando con la Sociedad que lleva el mismo nombre, motivo por el que en mayo de 2009 recibió un homenaje. Su madre, "Amalia la tocinera", ya aportaba su granito de arena al colectivo con la donación de los chorizos para la fiesta del Bollu que se celebra en julio en Arriondas.

Vega, que a falta de escuela recibió clases de la maestra "Doña Felicidad" en la terraza de Ñico, nació en plena I Guerra Mundial y sus ojos fueron testigos de la historia viva del siglo XX. La centenaria, que vivió el reinado de Alfonso XIII, la II República, la Guerra Civil, la dictadura franquista, la Transición, la abdicación de Juan Carlos I y el nombramiento de Felipe II, asegura que en todo este tiempo "Arriondas cambió mucho y para bien".

En su transcurso vital contó como compañero de viaje con su marido, el fallecido José Ordiales Quiroga "el electricista". Una de las cosas que más enorgullece a esta parraguesa son sus cinco hijos: Covi, Mayi, Mini, José y Ramón. "Es una persona muy activa, que siempre tiene que estar haciendo algo. Ella se encarga de pelar las patatas, esbillar las legumbres o regar las plantas", comentan. "Es una persona seria, que no habla mucho pero te lo dice todo con la mirada y que siempre tiró mucho por la familia", indican. Algunas aficiones, como la de cuidar su huerta de Traslaviña, ya las ha aparcado. Otras, como la de leer cada mañana LA NUEVA ESPAÑA las mantiene intactas. Entre sus hobbys se encuentra también los deportes. "Disfruta mucho viendo partidos de fútbol con los nietos y también le encanta el boxeo", explica su nuera Belén Iglesias, con la que convive y se encarga de sus cuidados. "Goza de buena salud y en su vida sólo fue hospitalizada una vez", comentan los familiares.

Su hija Mini ya tiene preparada para hoy una tarta de milhojas, la favorita de la matriarca, coronada por una foto comestible de la familia para poner el colofón a la celebración.

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