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Jorge Ordaz: "No soy un bibliófago, pero me he imaginado comiendo un libro"

El escritor reedita su novela más querida, "un libro vivo pero oculto"

De izquierda a derecha, Jaime Herrero, Jorge Ordaz y Paco García. n. orejas

El escritor Jorge Ordaz, catalán de nacimiento y ovetense de adopción, presentó ayer en el Club Prensa Asturiana de La Nueva España la reedición de su novela más querida: "Las confesiones de un bibliófago". Custodiado en la mesa por dos de sus grandes amigos, el pintor Jaime Herrero y el también escritor y colaborador de este diario, Paco García, explicó la prehistoria y la historia de esta novela, inspirada en "los excéntricos ingleses", que vuelve a salir a la venta 25 años después de su publicación. "No soy un blibliófago ni he conocido nunca a ninguno, pero reconozco que sí me he imaginado comiendo un libro", bromeó.

Ordaz explicó que cuando envió el primer borrador del libro al que había sido editor de su anterior obra, "recibí una carta en la que me decían que no me lo iban a publicar porque había recibido una crítica muy mala de un lector. Me adjuntaron la crítica y era demoledora", destacó. Cuando llegó a Oviedo, gracias a sus dos compañeros de mesa y a otros tres amigos que no pudieron estar en el acto por causas diversas, se animó a volver a intentarlo. "Recibí un telegrama de la editorial que decía: es un libro maravilloso. Stop. Te lo vamos a publicar. Stop. ¿Tienes algún problema?. Stop. Encima me preguntaban si tenía inconvenientes. Un lujo", recordó entre risas. Pero la colección que se lo publicó desapareció y el libro "se convirtió en un libro de culto. Durante estos años ha sido un libro vivo pero oculto. Reservado para esa bibliofilia". aseguró. El escritor indicó que en su novela no aparecen referencias femeninas porque "el coleccionismo de libros es un mundo históricamente masculino".

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