04 de junio de 2015
04.06.2015

Un airbag frente al cáncer

El HUCA inicia un programa de apoyo emocional para amortiguar el primer impacto del diagnóstico de un tumor

04.06.2015 | 02:24
De izquierda a derecha, Margarita Collado, José Fernández, Julio Bruno, Margarita Fuente y Belén Fernández, ayer, en el salón de actos del HUCA durante la presentación del programa.

Esa terrible confusión inicial que innumerables afectados por el cáncer testimonian al relatar la biografía de su enfermedad puede ser mitigada con ayuda externa. Amortiguar ese golpe devastador es el objetivo del programa "Primer impacto", una iniciativa de ámbito nacional de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) que en breve se pondrá en marcha en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) con vocación de extenderse al resto de la red hospitalaria de la región.

El plan fue presentado ayer en el salón de actos del complejo sanitario ovetense, ante un grupo de trabajadores sanitarios que incluía a algunos de los médicos y enfermeros especializados en el tratamiento de tumores.

"Nuestro objetivo es ayudar y acompañar en ese momento tremendo a los pacientes y a sus familias", explicó Margarita Fuente, presidenta en Asturias de AECC. "Con este programa llegamos allí donde los servicios sanitarios, públicos o privados, no pueden llegar", agregó Margarita Collado, vicepresidenta de AECC-Asturias.

En el HUCA se diagnostica el 35 por ciento del total de cánceres de Asturias. Traducido a cifras absolutas, unos 3.300 casos anuales. Ésos son los potenciales beneficiarios de un programa que en el conjunto de España ya roza las 30.000 personas atendidas cada año.

"Nos llegan pacientes en fases avanzadas de la enfermedad y con mucho tiempo de sufrimiento", señaló Belén Fernández, psicóloga y responsable de "Primer impacto" a nivel nacional. El desafío que se plantea AECC se centra en "llegar a más, antes y con eficiencia".

Los estudios llevados a cabo por la Asociación Española Contra el Cáncer ponen de relieve que el 51 por ciento de los diagnosticados reclama más información médica; el 39 por ciento, asistencia psicológica; y ese mismo porcentaje apoyo social (principalmente, atención psíquica para sus familiares). Tristeza, en los varones, y miedo y angustia, en las mujeres, constituyen los sentimientos predominantes en los enfermos que reciben la mala noticia. "El malestar emocional debería ser monitorizado, documentado y tratado desde la visita inicial", argumentó Belén Fernández.

Según el director general de Salud Pública, Julio Bruno, un programa de esta naturaleza evidencia que "no sólo importa el hospital tecnológico, sino también el hospital humano". Bruno destacó "hasta el 60 por ciento de los enfermos están curados cinco años después del diagnóstico". En representación del HUCA habló José Fernández, director de Atención Sanitaria y Salud Pública del área IV, quien dio la bienvenida a un programa que incide "en un momento muy difícil de las personas y de las familias".

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