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SARA BÁRCENA DE CUENDÍAS | Filóloga, autora de la primera tesis sobre el poeta asturiano Aurelio González Ovies

"Nunca fueron malos tiempos para la lírica asturiana y aún continúan sin serlo"

"González Ovies me sirve para reivindicar al poeta libre, a contracorriente, fuera de tono en el mejor sentido de la palabra"

Sara Bárcena, en la plaza de Porlier.

Sara Bárcena, en la plaza de Porlier. LUISMA MURIAS

"¿Quién es Aurelio González Ovies? Probablemente ese sea un interrogante que nunca vaya a ser contestado". Y a pesar de ese arranque, la tesis doctoral que Sara Bárcena de Cuendías -filóloga y profesora de Lengua y Literatura en los dominicos- leyó esta semana en la Universidad de Oviedo desvela o al menos deja entrever muchas facetas íntimas del poeta y el hombre. La expectación que la primera tesis sobre su obra ha levantado entre los círculos literarios y académicos tal vez anime a González Ovies a volver a publicar sus versos. Muchos de sus artículos han visto la luz en LA NUEVA ESPAÑA.

-Su tesis sobre Aurelio González Ovies está escrita desde la cercanía, y usted no lo oculta.

-Nos llevamos tres años y él heredó a muchos de mis alumnos, algunos de ellos son profesores, escritores o cantautores. Entre nosotros se estableció un círculo mágico. Mis alumnos en los dominicos bajaban a entrevistar a Aurelio, a Cachero, Insuela... Aurelio nos cedía poemas inéditos que publicábamos en la revista de literatura que dirijo, "La Caja de Pandora". No creo que haya ni un chaval de los que han pasado por mis clases que no recuerde el verso de Aurelio que dice: "Mas a pesar de todo ha valido la pena ser está luz tan breve". Yo cambiaba pena por alegría y les decía que había luz en la palabra. Y a pesar de esa cercanía y mi identificación con Aurelio, el tribunal ha valorado el hecho de que tengo una opinión crítica sobre la obra de González Ovies y he cobrado la distancia suficiente.

-Hace años que González Ovies no publica. ¿Por qué?

-No ha publicado en papel, salvo los álbumes infantiles, desde 2009 y no lo ha hecho por decepción, por el precio que tiene que pagar por ello. Reivindicó al poeta libre, a contracorriente, fuera de tono en el mejor sentido de la palabra. Para él escribir es una resurrección. Escribe en invierno y otoño y en verano toma notas. Necesita del mar, de su Cabo Peñas. Escribe por necesidad, no por urgencia.

-¿Es un poeta de nostalgias?

-Convirtió el dolor por la muerte de su madre en un dolor universal. Su poesía habla de la nostalgia, de la ausencia, del dolor, y del amor. La crítica no valoraba eso último pero ya desde "Las horas en vano" es un poeta claramente amoroso.

-Y su escritura, ¿cómo es?

-Hay un momento en el que renuncia a la explosión de palabras. No es minimalismo. Apuesta por la economía lingüística, la palabra le basta. "Vengo del Norte" y "Tocata y fuga" son una explosión de artificio literario, pero cuando muere su madre vuelve a la sobriedad de la palabra.

-¿La dimensión de su obra?

-Está muy presente en las antologías de literatura asturianas pero poco en las nacionales.

-¿Qué tal va a la poesía asturiana?

-Este es un momento espléndido en nuestra región. Nunca fueron malos tiempos para la lírica asturiana y aún continúan sin serlo. Yo me eduque leyendo a Xuan Bello, Berta Piñán, Jaime Priede, Jordi Doce, David González; Silvia Ugidos es espléndida; Piquero, Fueyo, Fernando Menéndez, Olvido García Valdés; ahora Ana Vanessa Gutiérrez... No me esfuerzo para que mis alumnos lean. Mis libros de poesía no están en mi casa, y tengo muchos; están todos en manos de mis alumnos.

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