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El HUCA incorpora a 70 médicos sin valorar su capacidad: sólo cuenta la antigüedad

Casi la mitad de los facultativos proviene de fuera de la región y hay casos en los que el servicio se resiente por el desconocimiento de las técnicas

Asamblea de médicos en el HUCA. LNE

"Un hospital del máximo nivel no puede seleccionar a su personal sólo por criterios de antigüedad". Estas palabras fueron pronunciadas hace pocos días por un significado jefe de servicio del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). La idea no es nueva: surge cada vez que se produce un concurso de traslados. En el que estos días se ejecutará, al complejo sanitario ovetense llegarán unos 70 especialistas de otros hospitales; de ellos, cerca de una treintena provienen de fuera de la región.

Si prosperaran las pretensiones del Servicio de Salud del Principado (Sespa), este sería el último proceso de movilidad de la sanidad pública asturiana regido sólo por el tiempo de servicios prestados, y no por el nivel de cualificación de cada facultativo. Las autoridades sanitarias están estudiando el modo de regular por ley un modelo de traslados que otorgue relieve a los méritos y las habilidades. Sin embargo, esas mismas autoridades admiten dificultades jurídicas, reconocen que "el margen de maniobra de la Administración es limitado". Entre otros posibles obstáculos, resulta previsible que una normativa de esta naturaleza se topara con abundantes reticencias sindicales y los consiguientes recursos judiciales.

Con los traslados que mañana o pasado publicará el Boletín Oficial del Principado (BOPA), la plantilla fija de Hospital Central se incrementará de forma especialmente significativa en áreas como la ginecología (vienen 5 médicos), traumatología (llegan 4) y radiodiagnóstico (se incorporan 4 y sale 1). En el sentido contrario, se marcharán del HUCA unos 13 facultativos. Los cambios afectan a todos los hospitales públicos de la región.

Los concursos de traslados están reservados a personal con plaza fija, que ejerce su derecho a cambiar de puesto de trabajo. Siempre generan complicaciones organizativas en los hospitales. En este caso, aún más, ya que coincide en el tiempo con la finalización del periodo formativo de los médicos internos residentes (MIR), que implica la marcha de varias decenas de profesionales que, sin haber concluido su fase de especialización, ya hace meses que venían trabajando como un facultativo de plantilla más. Esto es lo que ha sucedido de forma particularmente polémica en el servicio de anestesiología del HUCA.

En un proceso de movilidad, el médico que llega pasa a ocupar un hueco en el que estaba un médico interino, que a su vez resulta desplazado. El problema surge cuando ese interino tiene encomendadas tareas que el médico que llega no es capaz de realizar (por las razones que sea, por ejemplo porque viene de un hospital más pequeño en el que no se desarrollan determinadas técnicas). En ocasiones, esta situación incomoda grandemente a los responsables de los servicios, que ven comprometida -al menos de forma temporal, hasta que el especialista que llega aprenda esas técnicas- la parte más sofisticada de su cartera de servicios.

Como en tantos aspectos de la vida, en esta controversia hay argumentos en todas las direcciones. Uno de los que esgrimen los médicos veteranos que han pasado años en hospitales periféricos señala que algunos de esos interinos tan cualificados han llegado al HUCA sin ningún proceso competitivo con otros colegas y han gozado del privilegio de poder formarse en procedimientos de última generación.

"Es imprescindible perfilar las plazas en los concursos de traslados", subraya el jefe de servicio citado al inicio de estas líneas. En el presente contexto, el término perfilar significa definir la plaza. No sólo indicar, por ejemplo, que se precisa un especialista en endocrinología, sino especificar que ese endocrinólogo sabe hacer tales o cuales cosas. ¿Problema? Seguramente varios, pero un dirigente sindical que tiene su plaza en el HUCA cita uno que le parece insalvable: "Si las cosas se hicieran así, estaríamos tratando de crear una especialidad distinta de la endocrinología, o sea, otra una nueva especialidad, y eso no es legal". El debate está vivo y será intenso.

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