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La cuarta resonancia del HUCA avanza hacia el ritmo de 4.000 pruebas anuales

El imán de la máquina fue aprovechado del edificio del Cristo l Los gestores del Hospital quieren rebajar las demoras de ocho a dos meses

La cuarta resonancia magnética del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) ya está en marcha y a punto de alcanzar velocidad de crucero. Los especialistas del complejo sanitario ovetense están concluyendo la fase de puesta a punto de la máquina. "Estamos haciendo los protocolos de los diferentes estudios: cerebro, hueso, columna, pacientes pediátricos... Cada parte requiere un protocolo específico de adquisición de imágenes", explicó Faustino García Arias, jefe del servicio de radiodiagnóstico del HUCA.

La resonancia ya ha empezado a realizar pruebas a pacientes. De hecho, los protocolos van elaborándose con enfermos introducidos en la máquina. Sin embargo, al hallarse en fase de ajuste, su ritmo de funcionamiento aún es inferior al habitual, indicó el responsable del servicio. La duración de las exploraciones con resonancia varía en función del tipo de estudio que se lleva a cabo: puede ser de media hora, tres cuartos de hora, una hora...

Una vez que la nueva resonancia esté a un ritmo normalizado, el HUCA aspira a realizar cada año entre 15.000 y 16.000 resonancias magnéticas y a reducir las demoras hasta el entorno de los dos o tres meses, en aquellos casos que no revistan especial urgencia. Según el doctor García Arias, las esperas que sufren los pacientes en la actualidad rondan los ocho meses en situaciones no perentorias. La disminución de las mismas -pronostica el jefe del servicio- comenzará a ser muy visible "a mediados del año que viene". Esta predicción queda al albur de que se cumplan dos premisas: que la demanda de este tipo de exploraciones no experimente un incremento repentino, y que los equipos no sufran averías prolongadas.

Esta cuarta resonancia ha sido trasladada desde el viejo HUCA. La modernización tecnológica del equipo, la mudanza y su instalación han supuesto una inversión aproximada de 600.000 euros. Se trata de una máquina de 1.5 teslas, de General Electric. "Solamente se ha aprovechado el imán. Lo demás todo es nuevo", explicó el jefe del servicio de rayos.

La nueva resonancia está capacitada para llevar a cabo unas 4.000 pruebas anuales, siempre que funcione en turnos de mañana y tarde, que es lo que el jefe del servicio prevé que suceda. Con esta cuarta resonancia, la dotación del nuevo HUCA duplica la del viejo: cuatro resonancias frente a dos, además de cinco escáneres (TAC). Uno de los TAC también fue aprovechado de los que había en el viejo edificio del Cristo.

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