21 de enero de 2019
21.01.2019

La mitad de las naves de La Vega, en peligro por la maleza y las filtraciones de agua

Apenas cinco naves de las más de cuarenta de todo el recinto están en perfecto estado Varios edificios contienen aún elementos patrimoniales - Defensa urge a retirar la vegetación que afecta a las estructuras de algunas construcciones y que ya ha dejado inaccesibles y en ruina todos los chalés

21.01.2019 | 00:53
La mitad de las naves de La Vega, en peligro por la maleza y las filtraciones de agua

La vieja Fábrica de Armas de La Vega está totalmente abandonada, con más de la mitad de los edificios muy dañados por la maleza y por las filtraciones de agua. Así lo indica el inventario elaborado por el Instituto de Vivienda, Infraestructura y Equipamiento de Defensa (Invied), fruto de un estudio desarrollado sobre el terreno entre el 5 y el 7 de julio del año pasado.

Defensa inspeccionó una a una las más de cuarenta naves y constató lo que ya se sospechaba. En mayor o menor medida, la mayor parte de los edificios tienen daños y requieren reparaciones. En algunos casos, los más graves, se aprecia la ruina total de las edificaciones y los técnicos no pudieron ni entrar en su interior, por el riesgo de derrumbe y porque la maleza, literalmente, los ha engullido.

Los casos más graves, en este sentido, son los de todos los chalés de la fábrica. El informe indica que el estado de estos edificios de viviendas unifamiliares es de ruina, que es imposible acceder al interior por los problemas de desprendimientos de elementos de fachada y cubierta y están cubiertos de vegetación, algunos completamente. Esta maleza ha causado, además, graves daños en muros y forjados. "En la mayoría se han derrumbado las galerías acristaladas, terrazas y miradores. Todos los garajes están en situación de derrumbe y es especialmente peligroso el tránsito cerca de ellos", precisa el informe de Defensa. Este aviso resulta especialmente llamativo dada la proximidad de las viviendas a la calle de la Tenderina.

Sucede casi lo mismo con una pequeña nave próxima a esta zona, destina en su día a fontanería. "El estado exterior del edificio es de semiruina, siendo imposible el acceso por la peligrosidad y la existencia de vegetación", explica el inventario de Defensa.

En general, resume el informe de los militares, "el estado de toda la fábrica es de abandono tanto de urbanización como de edificación, y son muchos los edificios que presentan graves problemas de desprendimientos de elementos de fachada y cubiertas, sobre todo aleros, marquesinas y canalones". En las conclusiones también se avanza que "en todas las plantas bajo rasante hay riesgo de derrumbe y muchas están inundadas". Pero el estudio también señala, más allá de problemas estructurales serios que no aparecen reflejados, una de las causas de la ruina de La Vega y urge una solución: La maleza es la que se está comiendo la fábrica. "Existe la necesidad urgente de tratamiento silvícola en todo el recinto, ya que en la actualidad más del 50% de las instalaciones son impracticables por la presencia de vegetación que en algunos alcanza más de tres metros de altura", detalla Defensa.

Esta vegetación descontrolada no sólo ha tomado el recinto exterior de los edificios. En algunos casos ha tomado los muros, ha penetrado en los edificios, destrozado galerías y empezado a afectar a la estructura.

El inventario, no obstante, también reconoce el buen estado de conservación de algunos edificios importantes del conjunto. Destacan, en este sentido, el castillo de la entrada destinado a la dirección de la fábrica y a oficinas y la impresionante Escuela de Aprendices.

Del primero, el inventario señala que el estado exterior es bueno, aunque existen elementos de fachada que necesitan mantenimiento, fijación, anclaje y limpieza. El interior, sigue, "también es aceptable, con necesidad de mantenimiento, revisión de instalaciones, pintura y acuchillado". En las fotografías que acompañan el estudio se aprecia, además, que el edificio conserva algunos elementos de patrimonio móvil, tales como un busto, cuadros o un telar.

Sobre la Escuela de Aprendices, cuya parte baja acogió durante la programación organizada por al Fundación Princesa proyecciones de cine mudo con música de piano en directo, explica que el estado exterior es bueno, aunque también precisa mantenimiento, y el interior, aceptable, "con necesidad de mantenimiento, revisión de instalaciones, pintura y acuchillado".

En este edificio también hay abundante material patrimonial móvil: sillas de escuela, encerados, libros, estanterías, sillones...

También figuran en buen estado el almacén de productos químicos, diversos talleres como el de montaje, tratamientos superficiales o las oficinas situadas en el pasillo central de la fábrica. Algunas de estas naves figuran entre las empleadas por el director Sergio Sánchez para rodar parte de la película "El secreto de Marrowbone", que también se sirvió de la Escuela de Aprendices.

Naves más grandes y empleadas varias veces en actividades culturales como el taller M1 o el M5 figuran en la larga lista de edificios sin grandes desperfectos pero en los que se detectan humedades y otro tipo de problemas. Son edificios que el inventario recoge con algún tipo de deficiencias aunque con un estado en general bueno.

En el inventario de Defensa llaman la atención la aparición de otros elementos patrimoniales en otros edificios. Así, aparecen maquinarias interesantes, posiblemente de finales del XIX y principios del XX, en los laboratorios junto al claustro, en el taller de montaje o en los sótanos de la M5.

También se cita la maquinaria del XIX que sigue almacenada en la nave que alberga el claustro barroco del convento, edificado entre los siglos XVII y XVIII y que el informe data, erróneamente, en el siglo XII, fecha, sí, del convento primitivo cuyos cimientos estarían enterrados bajo lo que se conserva en la actualidad.

El informe no manda realizar actuaciones, salvo el tratamiento de retirada de maleza urgente al que se refiere, pero de su lectura se deduce que algunos edificios, como los chalés que habrán de ser derribados o, en su defecto, limpiados de maleza y fijadas sus estructuras para prevenir un derrumbe.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook