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En la piel del refugiado

El colegio Germán Fernández Ramos organiza un "escape room" en el que los alumnos pasan pruebas para llegar a España desde Siria o Senegal

Erick Alexander, en la prueba que simula cruzar el Mediterráneo en patera a oscuras.

Erick Alexander, en la prueba que simula cruzar el Mediterráneo en patera a oscuras. MIKI LÓPEZ

Los viajes de placer son otra cosa. Pero ponerse en la piel de un refugiado sirio o de un inmigrante que se ve obligado a subirse a una patera para llegar a España es un periplo cuyo final siempre es la incertidumbre. Y eso tienen que sentirlo los niños para empatizar con los que sufren esta situación.

El colegio Germán Fernández Ramos, en colaboración con Escolinos de Babel, de la ONG Accem, que trabaja para la mejora de la calidad de vida de los refugiados, ha organizado dentro de sus jornadas culturales dedicadas a los juegos de hoy, de ayer y de siempre un "escape room" con los alumnos de sexto para que se pongan en la piel de los que llegan a nuestro país tras superar muchísimos obstáculos e incluso de los que nunca logran alcanzar el destino y mueren durante el viaje. Los mismos miedos a los que se enfrentan los inmigrantes que sueñan con el "Destino España", el nombre con el que se ha bautizado la actividad, son los que se plasmaron ayer en el gimnasio del colegio.

La clase se organizó por grupos: Siria, Ecuador, Senegal y Rumanía. A todos se les daba una maleta con indicaciones en la que se especificaban todos los peligros a los que se iban a tener que enfrentar.

Explica Raquel Alfaro, coordinadora de Accem, que trabajamn con colegios de todo Oviedo y en estas fechas siempre organizan actividades con motivo de la celebración, el 21 de marzo, del Día Internacional contra la Discriminación Racial. Y es que precisamente este colegio es un ejemplo de integración de los alumnos, ya que en sus aulas conviven niños de más de veinte nacionalidades diferentes. Y en esa mezcla residen la educación, la colaboración y el respeto. Cuando a Erick Alexander le tocó ponerse un antifaz e intentar cruzar el mar en medio de la oscuridad asegura que sintió "mucho agobio". Era un juego, pero él sabe que es la situación real de muchos que cruzan en patera para llegar a la Península. "Deberíamos darnos cuenta de que somos unos privilegiados, se nos olvida demasiadas veces", explica este alumno de sexto curso natural de República Dominicana, el país donde nació y en el que dice que " vives con miedo".

Lara Vega acaba de lograr abrir el candado que les da opción a pasar a la siguiente prueba. Tienen el pasaporte y salen desde Rumanía, pero las mafias intentan sobornarlos en la frontera. "Tenemos que gestionar bien el dinero o no llegamos", apunta la alumna.

En muchas ocasiones el viaje termina bien, pero dice Sahid Ramses, que llegó desde Colombia a España, que no es solo el camino, es también "adaptarse". Él hizo un viaje muy largo desde Colombia a Ámsterdam y desde allí a Madrid, pero ahora es feliz en su colegio, donde hay muchos niños como él y donde todos aprenden de todo sin reparar en las diferencias. Es la magia de los niños, siempre buscan la parte buena, la que comparten, el compañero con el que jugar.

El "escape room" "Destino España" revolucionó los sentimientos de profesores y alumnos, e incluso hubo algunos que "murieron en el viaje". Es la realidad, hay que asumirla, aunque duela. La directora del centro, Azucena Fernández Lorences, ensalza los beneficios de estas actividades: "Trabajan de forma cooperativa, resuelven problema y se enfrentan a la vida". Ese largo viaje. Suerte.

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