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Mascarilla para honrar a los mayores

Emilio Alonso y Argentina Vázquez reciben el título de "Abuelos del Año" de Ribera de Arriba en su propia casa por las restricciones del coronavirus

A pesar de las restricciones impuestas para acabar con el coronavirus, el Ayuntamiento de Ribera de Arriba se las arregló para que los más veteranos del concejo no se quedasen ayer sin su homenaje anual. El propio Alcalde y varios concejales se pusieron las mascarillas y recorrieron el municipio para celebrar el "Día de los Mayores" de una manera muy especial. Como no se pudo organizar la tradicional merienda para todos los mayores de 65 años -este año alrededor de 450 personas superan esa edad- los miembros de la Corporación y algunos trabajadores municipales fueron casa por casa para entregarles un regalo a cada uno de ellos con las máximas medidas de seguridad. En esta ocasión fue un queso adquirido por el Consistorio "a precio de coste" en una empresa asentada en el municipio. "No pudimos celebrar la fiesta como todos los años porque la situación es muy seria y lo primero es garantizar la salud de todos, pero tampoco queríamos olvidarnos de ellos y decidimos hacerlo así para premiar a un colectivo que es muy importante para nosotros y que además es el más vulnerable ante la enfermedad", explica el alcalde socialista, Tomás Fernández.

Los principales protagonistas de la jornada fueron Emilio Alonso -más conocido como Castelar entre sus vecinos- y Argentina Vázquez. Él tiene 88 años, ella 91 y fueron reconocidos como los "Abuelos del Año" 2020. Alonso está como un chaval y ya estaba esperando por la comitiva en su casa de Bueño con corbata y arreglado como un pincel. "No os puedo ni saludar porque hay que tener cuidado", dijo prudente cuando el Alcalde y los concejales entraron en la finca. Llevaba mascarilla y no se le veía bien la cara, pero Josefina Tresguerres, su mujer, sabía que tenía una sonrisa de oreja a oreja. "Está muy orgulloso. Lo sé porque llevo con él desde 1954. La primera vez que lo vi yo iba a misa y el venía de Las Segadas vendiendo rifas. Esperó hasta que saliera y acabamos siendo novios", recuerda.

Además del queso, Emilio Alonso recibió el escudo oficial del Ayuntamiento y distintos regalos de diferentes asociaciones del concejo. Lo hizo en presencia de su nieta Ana Álvarez y de su hija Emi Alonso, que tuvo que echarse a un lado para que su padre no la viese llorar de la emoción. "Es una satisfacción muy grande que tus vecinos te hagan un homenaje. Eso sí, echo de menos la fiesta", dijo. Cuando recibió tantos regalos preguntó en tono de broma: "¿Vais a volver mañana?".

Argentina Vázquez ya llevaba unos años sin acudir a la merienda. Dice que es muy mayor y que ya no está para esos trotes, pero para tener 91 años aún se le ve muy activa. Los miembros de la Corporación le llevaron ayer sus regalos a las casas del Cantu (Grupo José Antonio), donde estuvo acompañada en todo momento por su nietas Ana Esther y Elma María Álvarez. Cuando recibió el ramo de flores sus vecinas salieron a la ventana para aplaudir. "Estoy muy agradecida y me hace mucha ilusión aunque tenga que tener la mascarilla puesta", afirma. Tanto Emilio como Argentina trabajaron en su día en la Fábrica de Explosivos de La Manjoya.

Este año la fiesta de los mayores ha sido atípica, pero volverá con más fuerza. "El año que viene nos desquitaremos", dice el Alcalde.

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