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Silvia Barrera: "Vemos las redes como un juego, pero tienen consecuencias reales"

La inspectora de Policía presenta "Nuestros hijos en la red", con 50 pautas de prevención digital

La inspectora Silvia Barrera, ayer en Oviedo.

La inspectora Silvia Barrera, ayer en Oviedo. JULIÁN RUS

La inspectora Silvia Barrera (Madrid, 1977) es uno de los rostros más conocidos de la Policía, experta en ciberdelincuencia y autora de varios libros. Ayer acudió a Oviedo, concretamente al hotel Nature, para presentar el último, "Nuestros hijos en la red, 50 cosas que los padres deben saber" (Plataforma Editorial,

En cuanto a la primera pregunta, cuándo debe tener un menor acceso al ordenador, el móvil o la tableta, Barrera indica que "depende del caso, de si usa internet simplemente para ver vídeos en Youtube o para buscar otros contenidos". Una edad adecuada le parecen los 10 u 11 años, aunque es muy consciente de que en España se está dejando a los niños acceder a estos dispositivos con 5 años.

En cuanto al acceso a las redes sociales, no tiene duda, ya que muchas redes tienen prohibido el acceso a los menores de 13 años. "Lo ideal sería a los 12 o 13 años, aunque depende del uso", indica. No olvida que las redes sociales están siendo la herramienta que están utilizando los pedófilos para acosar a los menores, dada la facilidad para publicar perfiles falsos.

Barrera advierte de que los menores tiene relaciones sexuales cada vez antes, lo que está multiplicando el riesgo de sexting. "Con 12 o 13 años están colgando fotos y vídeos propios de mayores. Pero no solo son víctimas. Cada vez encontramos chicos más jóvenes, de 13 años, que cometen este tipo de delitos de extorsión sexual y que están distribuyendo contenidos de carácter íntimo", explica.

La gran pregunta que se platean los padres es: ¿hasta qué punto puedo controlarlos? Y la respuesta de la inspectora Barrera no alberga dudas: "Los padres tienen un deber de supervisión y control, especialmente a las edades más conflictivas", las de la adolescencia. "Los adolescentes tienen derecho a su privacidad e intimidad", por lo que se exige "una labor de control ponderada". Los padres deben saber qué hacen sus hijos en las redes, quizá de forma discreta. "A efectos legales, tiene que haber una causa para la intromisión, por ejemplo, si se sospecha que el menor está siendo sometido a sexting", indica Barrera. Pero lo cierto es que "estamos exigiendo a los menores una responsabilidad que muchas veces no cumplen siquiera los adultos".

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