Oviedo encara la recta final de su San Mateo más atípico con el tradicional reparto del bollo. Un acto que, siguiendo la línea de la celebración durante esta semana, ha contado con medidas de seguridad para proteger la salud de todos aquellos que han acudido a la plaza de España en busca del bollo y del vino de Cangas, una de las principales novedades de este año.

"Me hubiera gustado que la gente disfrutase del día del bollo, es una pena la lluvia", ha declarado el alcalde de Oviedo, Alfredo Canteli, que también ha valorado el desarrollo de las fiestas. "El balance es muy bueno a pesar de las limitaciones. Hemos hecho un San Mateo muy digno. Esperemos que el año que viene sea diferente", ha deseado.

La jornada se ha desarrollado con normalidad y se ha repartido un total de 2.000 bollos y 2.000 botellas. "Esti añu comeremos el bollu cada uno en su casina", ha expresado Mateín, quien no se ha querido perder este evento. "El año que viene nos va a prestar mas", ha asegurado.

El presidente de la SOF, Alfonso Camba, explicó que este año el reparto del bollo se celebrará entre las 9 y 17 horas en el habitual escenario de la plaza de España, pero con varias novedades. Se han establecido dos filas y franjas horarias para los distintos tramos de números de socios de la entidad con el único fin de evitar aglomeraciones".

Camba destacó que a pesar de la pandemia el número de socios "está en aumento", aunque lamentó que los 4.000 actuales estén todavía muy lejos de los 25.000 alcanzados en los años dorados de la SOF. Del mismo modo, anunció que habrá homenajes a los socios con trayectorias de más de 60 años de fidelidad.