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General Elorza clama por mejoras tras el atropello mortal: “Hay demasiado tráfico”

La fallecida, Mari Chelo González, vecina de la zona, fue arrollada en primer lugar por un coche que iba hacia Primo de Rivera, según la Policía

José Ramón Sariego señala la zona en la que tuvo lugar el atropello del viernes.

José Ramón Sariego señala la zona en la que tuvo lugar el atropello del viernes.

El trágico fallecimiento de Mari Chelo González, la mujer de 78 años atropellada por dos coches junto a Salesas a última hora de la tarde del viernes, ha resucitado las reclamaciones de los vecinos de la zona. Si bien las causas del fatal accidente están todavía por esclarecer, la asociación Fuente Pando de Pumarín, barrio al que pertenece la calle General Elorza, lugar del fatal suceso, reclamó ayer mejoras en la seguridad de los peatones en un lugar frecuentado por mucha gente mayor. Por otra parte, las pesquisas iniciadas por el personal de Atestados de la Policía Local han permitido determinar que Mari Chelo González fue arrollada en primer lugar por un coche que circulaba en sentido hacia la plaza Primo de Rivera, el cual la volteó y desplazó hasta uno de los carriles del otro sentido de la calzada, donde fue atropellada nuevamente por un segundo turismo que se dirigía en el otro sentido, hacia la plaza de la Cruz Roja.

Los vecinos no tienen dudas de que el Ayuntamiento debería tomar cartas en el asunto y reforzar la seguridad vial, especialmente en las inmediaciones del centro comercial como punto de gran afluencia diaria. “Hay demasiado tráfico y eso siempre es un peligro”, alerta el presidente del colectivo vecinal, José Ramón Sariego, señalando que la gran mayoría de las viviendas de esta zona de Oviedo están habitadas por personas de edad avanzada. “En estos casos, todas las medidas para facilitar los desplazamientos a pie son pocas”, apunta sobre la necesidad de dar mayor prioridad a los peatones con dificultades para moverse.

La asociación lanza algunas propuestas concretas que, a su juicio, servirían para reducir los incidentes en una calle conocida ya por sus numerosos atropellos. “Se pueden colocar sistemas para obligar a los conductores a reducir la velocidad, mejorar la iluminación y habilitar algún paso de cebra más”, explica Sariego, dando por hecho que son muchos los vecinos que suelen cruzar por el lugar donde Chelo González perdió la vida en cuestión de segundos.

Actualmente no existe un paso de peatones en las inmediaciones de Salesas. Los clientes del área comercial tienen que caminar unos cien metros para encontrar un paso de cebra en el que cruzar con todas las medidas de seguridad. Esto, según coinciden varios residentes, lleva a muchos a cruzar la calle por el punto sin paso de cebra donde la vecina perdió la vida.

Con el objetivo de tratar de disuadir a las personas que cruzan de manera irregular, hace años se colocó una valla al otro lado de la carretera. Sin embargo, la gente sigue aprovechando para acceder a la acera contraria a través de un vado donde termina dicha valla. “Hay muchas cosas que mejorar”, apunta José Ramón Sariego.

Duda despejada

En lo que respecta a la investigación del atropello, fuentes policiales apuntaron ayer que la recreación del suceso ha permitido despejar una de las principales dudas. Según los técnicos, fue un vehículo de la marca Peugeot que circulaba en sentido ascendente el que arrolló a la mujer, provocando su volteo y desplazándola hacia uno de los carriles del sentido contrario donde otro turismo, un Citröen C4, pasó por encima del cuerpo de la mujer, y que pudo haber acabado con toda esperanza de que salvase la vida.

Las mismas fuentes admiten dificultades para resolver otra de las grandes incógnitas del caso. La Policía no sabe si la mujer cruzó desde las inmediaciones del centro comercial o desde el otro lado de la calle. No obstante, aseguran que están “cerca” de resolver el enigma.

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