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Un mercado de puestos "gastro" para La Corredoria

Economía confía en lanzar la licitación antes de Semana Santa mientras llega una nueva propuesta de un grupo con inversores extranjeros

El edificio del mercado de abastos de La Corredoria. | LNE

El edificio del mercado de abastos de La Corredoria. | LNE

Pese a los ocho años que el mercado de abastos de La Corredoria lleva buscando, sin éxito, quien lo ocupe, todavía le siguen saliendo novias. Ayer mismo, un nuevo grupo interesado en plantear una propuesta de cara a la licitación que prepara Economía visitó los 3.000 metros cuadrados de la instalación para tratar de afinar su proyecto. Esta vez, a diferencia de los otros grupos interesados actualmente en hacerse con la gestión del mercado, no se trata de un modelo de supermercado y pequeños puestos, sino un operador que aglutina espacios de alimentación temáticos de tamaño medio.

El grupo, que cuenta con inversores extranjeros, plantea una sistema algo diferente al que tenía previsto el Ayuntamiento. En vez de una gran superficie que ocupe la parte principal del espacio y unos puestos clásicos de mercado, el grupo plantea unos 15 puestos (frente a los casi 20 posibles) de más metros cuadrados y temáticos. Serían una especie de tiendas “gastro” especializadas que completarían toda la superficie.

El área de Mercados y Promoción Económica saludó la llegada de nuevos grupos interesados en hacerse con la plaza de abastos de La Corredoria, aunque mostró su cautela ante el futuro desarrollo de la licitación y de las fechas en las se podrá lanzar de nuevo el concurso.

El concejal de Economía, Javier Cuesta, insistió en la complejidad de armar unos pliegos buenos y aptos para todos los tipos de modelos de negocio que han mostrado interés en instalarse en la Corredoria y confió en que se pueda iniciar el proceso antes de Semana Santa.

La licitación del espacio será ya el quinto intento para poner en marcha un equipamiento que se diseñó con cargo a los fondos europeos “Urban”. La ayuda comunitaria aportó 2,8 millones de los 3,4 que costó finalmente el edificio.

Las obras finalizaron en 2013 y desde entonces han fracasado los distintos intentos para llenar los huecos de la plaza, ocupada ocasionalmente con ferias y exposiciones y manchada reiteradamente por los actos vandálicos, desde las pintadas en el exterior hasta un pequeño incendio hace pocos meses.

Además del grupo de inversores de capital extranjero, si las cosas no cambian de cara a la licitación, también figura entre las previsiones del Ayuntamiento que se presenten otros dos grupos de alimentación. Uno es una cadena gallega con un modelo de gran supermercado. El otro, un operador asturiano especializado en producto fresco y en los pequeños puestos de venta al público.

Aunque en más de una ocasión se ha analizado el riesgo de que la UE pida recuperar la inversión procedente de los fondos “Urban”, al no haber entrado en funcionamiento el mercado, Economía descarta que esa situación se pueda dar ahora, toda vez que el proyecto con el que trabaja el Ayuntamiento sigue siendo el de una plaza de abastos o un mercado de productos de alimentación, tal y como figuraba en el proyecto original.

En el modelo inicial había una gran superficie, pequeños puestos y una cafetería, un diseño no muy distinto al que se plantea ahora, con las variantes de cada uno de los grupos interesados. El objetivo inicial con el que fue proyectado este mercado era lograr que se ocupasen la mayor parte de los puestos y que los 30 millones de euros que los vecinos de La Corredoria se gastaban cada año en este tipo de compras en otras zonas (según determinó un estudio) se quedaran en el barrio.

El mercado de abastos de La Corredoria se anunció en el año 2009 y la previsión inicial era que estuviera terminado en 2010. Las obras arrancaron a buen ritmo pero un problema con la expropiación de los terrenos paralizó los trabajos durante dos años. Se estableció el año 2012 como el nuevo horizonte para la inauguración pero el edificio no estuvo listo hasta finales de 2013.

Fue ya el gobierno de Agustín Iglesias Caunedo (PP), tras recibir la alcaldía de manos de Gabino de Lorenzo, el primero en intentar la adjudicación de los puestos. Con el gobierno tripartito, Rubén Rosón (Somos) trazó distintas soluciones, con productores locales, alimentos de proximidad, artesanos y hasta un modelo vecinal que se alejaba de las bases iniciales. Pese a las muchas reuniones e interés mostrado por particulares y empresas, los concursos quedaron siempre desiertos.

Ahora, con tres novias a las puertas, el concejal Javier Cuesta (PP) quiere intentar lanzar el quinto asalto a los puestos del mercado dentro de dos meses.

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