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"Quiero que mi madre me vea en lo más alto"

Albany, la última sensación del trap, actúa hoy en el Edificio Histórico de la Universidad

La artista Albany.

La artista Albany.

“La música me encontró a mí”, dice la cantante Alba Casas, conocida como La Albany. Esa la penúltima sensación del trap, pero ella se ve en la etiqueta por presión popular y se sacude: “Mi música es una fusión de varios géneros”.

Hoy estará cantando en el patio del Edificio Histórico de la Universidad de Oviedo dentro del ciclo Tiempos Nuevos, en una sesión que abrirá a las ocho Rojuu (trap-pop naïf y emocional con regusto asiático) y a la que seguirá, a las nueve, La Albany.

Su música, explica, se nutre de la diversidad: AKON, Demi Lovato, flamenco o R&B. Su último proyecto, el álbum “Se trata de ti”, se completa con unas ilustraciones abstractas muy a tono con su música. “El artista es mi hermano”, contaba ayer en una charla telefónica con LA NUEVA ESPAÑA. “Es una persona muy especial para mí, estudiante de Arte y no quería que se quedara en una simple portada, sino acompañar cada canción con sus obras”.

La artista Albany.

Orgullosa de una trayectoria musical que se disparó cuando hizo con La Zowi “Sugar Mami”, lo que más le gusta es la canción que grabó con C. Tangana: “Es muy importante haber conseguido estar juntos en el estudio”.

Albany empezó de cero. “Los inicios fueron duros, no me apoyaba nadie, mi entorno no lo veía bien, ni si quiera mi madre”. Ahora que ya le reconocen como una de las artistas emergentes más importantes en la música urbana en español, todo ha cambiado y se ve cerca de cumplir uno de sus mayores sueños: “que mi madre me vea en lo más alto”.

No todo es tan bonito. Albany disfruta más en el estudio que encima de los escenarios – “es un espacio íntimo de conexión conmigo misma para crear”–, y este éxito tan rápido ha sido, resume, “una mierda”. “Por una parte tengo un vínculo muy bonito con mis fans, a veces me siento una psicóloga, pero por otra siento que parte de ellos me siguen por ser ‘mainstream’”. Y por encima, la música como un estilo de vida: “Lo es todo para mí, sin la música no sabría quién soy”.

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