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Un debut de ensueño

La joven pianista avilesina Henar Fernández Clavel, un prodigio de apenas 15 años, maravilla al Filarmónica en su recital

Henar Fernández Clavel recibe el aplauso del público durante su concierto de ayer. | Fernando Rodríguez

El público que este miércoles se acercó al teatro Filarmónica presenció la puesta de largo en el escenario ovetense de una intérprete que camina con firmeza el sendero que transita entre la promesa y la rotunda realidad. El segundo concierto de 2022 de la Sociedad Filarmónica de Oviedo supuso el debut de la joven pianista avilesina Henar Fernández Clavel, que se unió así a la excelente nómina de músicos que han desarrollado su arte en esta institución a lo largo de sus 116 años de historia.

Para la ocasión, la pianista asturiana diseñó un programa muy personal y a la vez heterogéneo y atractivo estructurado en dos partes bien diferenciadas. La primera de ellas con una mirada más internacional de la mano de obras de Beethoven, Bach o Saint-Saëns. La segunda, muy colorista, formada íntegramente por repertorio español de Albéniz, Falla, Turina, Granados y Lecuona.

Este concierto, enmarcado dentro de las colaboraciones entre la centenaria institución ovetense, la asociación cultural “La Castalia” y el Real Instituto de Estudios Asturianos (RIDEA), atrajo al teatro a un público más numeroso y joven de lo habitual, deseosos de escuchar a la pianista de tan solo 15 años que, pese a su edad, ya ha sido galardonada en multitud de concursos nacionales e internacionales y que cautivó a los melómanos ovetenses con sus interpretaciones (de memoria durante todo el concierto) del célebre “Asturias” de Albéniz o del primer movimiento de la “Sonata op. 13 número 8 (Patética)” de Beethoven.

Con la voz temblorosa por el esfuerzo y la emoción, se dirigió a los asistentes para agradecer su presencia e hizo extensible sus cariñosas palabras a Begoña García-Tamargo (directora artística de “La Castalia”) por su confianza y apoyo, antes de ofrecer “La danza del fuego” de Manuel de Falla, como propina. Fue sin duda un debut de ensueño para el animoso público y para una pianista que brilla fuera y ahora es, también, profeta en su tierra.

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