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Sole Giménez Cantante, actúa hoy en Oviedo, en el festival “Cincuenter”

“A los cincuenta somos más sabias, la vida te enseña que todo es pasajero”

“Tengo mis redes sociales, pero ese no es mi sitio, no soy una persona a la que le guste exponerse y eso juega en contra ahora mismo”

Sole Giménez. Alex Cruz

Sole Giménez (París, 1963) ofrecerá hoy su espectáculo “Mujeres de música” en el teatro Filarmónica de Oviedo dentro de las jornadas “Cincuenter” que comenzaron a celebrarse ayer en la ciudad. La cantante y compositora fue durante más de dos décadas el alma del grupo “Presuntos Implicados”. Este nuevo proyecto de la valenciana busca visibilizar a las mujeres compositoras que, por lo general, están a la sombra. La actuación comenzará a las nueve de la noche.

–¿Qué es “Mujeres de música”?

–Es un espectáculo que busca visibilizar a las mujeres autoras y compositoras, porque hay muchas y muy grandes pero, lamentablemente, la gente conoce las canciones, pero no que detrás está una mujer. Ese estigma sigue pasando, por lo que hay que hacer el esfuerzo también en el ámbito de la música por señalar el talento de la mujer creadora.

–¿Por ejemplo?

–En el concierto cantamos “Bésame mucho”, que la compuso Consuelo Velázquez o “Muñequita linda” de María Grever. También destacamos el trabajo que están haciendo ahora muchas artistas de hoy en día que se habla de ellas como cantantes, pero que no se visibiliza el trabajo que hacen como compositoras.

–¿Qué supone estar en la cincuentena?

–Las mujeres con más de cincuenta tenemos las cosas más claras, una cierta sabiduría. Que estemos invisibilizadas por el hecho de tener ya una edad me parece injusto. A esta edad ya sabes el valor del trabajo y de la constancia, de reivindicarse a uno mismo, porque muchas veces la sociedad te pasa por encima. Iniciativas como estas (la de “Cincuenter”) me hacen mucha ilusión. La gente no sabe lo que es estar en una profesión como la música que es tan expuesta, en la que vas cumpliendo años y en la que se te vayan cayendo los apoyos.

–¿Se es más feliz a los cincuenta?

–Hombre, a los pequeños dolores te habitúas y sabes que son pasajeros. La vida te enseña que todo pasa.

–¿Le gusta la música actual?

–Hay cosas que sí y otras que no. No me gusta nada la necesidad de hacer reggaetón por hacer reggaetón, pero luego hay propuestas que me parecen interesantes como la de “Guitarrita de la fuente” o cosas de C. Tangana, que sí que son dignas de los tiempos que corren.

–¿Sus hijos escuchan su música?

–Tengo un niño de 22 y una niña de 28, ya son mayorcitos, y ellos escuchan muchos tipos de música, muchos estilos. Les gusta estar a la última. En el último disco mi hija cantó conmigo, tiene un gran talento musical.

–¿Lo de “Cómo hemos cambiado” (canción de “Presuntos Implicados”) le marcó para bien o está harta de ella?

–Me marcó para bien. Es una canción que escribí hablando de un problema mío y luego la gente la hizo suya y nos dio muchas alegrías cuando estaba en “Presuntos Implicados”, y la sigo cantando en directo porque la gente la disfruta. Es parte de mi historia. Me recuerda a otros tiempos, es un bonito recuerdo.

­–¿Lo del nombre de “Presuntos Implicados” era por jugar a futuristas?

–En el momento en el que nosotros nos pusimos ese nombre, que era en el año 1983, ya había un caso de corrupción bastante gordo por Málaga y nos llamamos así porque era algo que salía mucho en los periódicos. Eso no ha cambiado.

–En cambio, lo que sí ha cambiado es la industria musical.

–Desde que empecé a ahora esto es otro mundo, es otra cosa, no tiene nada que ver. La forma en la que haces una canción también ha cambiado, puedes sentarte con una guitarra o con un ordenador. Pero la forma en la que se vende la música, cómo se escucha, cómo se consume, cómo llega uno al público no tiene nada que ver. Tienes que tener mucha cintura para ver cuál es el siguiente cambio que tienes que asumir.

–¿Cómo se maneja en esta coyuntura?

–Como puedo. Tengo mi Instagram, mi Facebook, pero no es mi sitio, no soy una persona a la que le guste exponerse y eso juega en contra. Pero ahí andamos.

–¿El disco físico tiene sentido?

–Es anecdótico. Nosotros fabricamos unos poquitos miles, pero para las pocas tiendas que quedan y para cuando vamos a un concierto, que también los llevamos porque hay gente a la que todavía le gusta tener este objeto.

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